El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, acompañado de su mujer, Begoña Gómez, llega este sábado a Pekín
El Gobierno justifica la presencia de la imputada Begoña Gómez en el viaje oficial diciendo que la invitó China
El viaje, el cuarto de Sánchez a China en apenas cuatro años, refleja el progresivo acercamiento del Gobierno español a Pekín
Ayer, sábado, Pedro Sánchez aterrizó en Pekín junto a su mujer, Begoña Gómez, en el marco del viaje oficial a China. Sin embargo, mientras la agenda no tiene programados actos hasta el lunes, el presidente del Gobierno llegó al país asiático el sábado, asegurándose dos días libres para poder disfrutar con una Begoña que, por si fuera poco, está quíntuplemente imputada. Aunque los viajes de Sánchez a Pekín se están convirtiendo en habituales, en su constante acercamiento al régimen comunista chino, esta ha sido la primera vez que le acompaña su mujer.
Ante esto, el Gobierno justifica la presencia de Begoña en el viaje oficial alegando que ha sido invitada por las autoridades del país asiático. Según aseguran desde Moncloa, este tipo de participación se enmarca en los usos diplomáticos habituales en visitas de alto nivel, donde los cónyuges de los mandatarios suelen formar parte de la delegación en determinados actos oficiales.
El viaje, el cuarto de Sánchez a China en apenas cuatro años, refleja el progresivo acercamiento del Gobierno español a Pekín en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, agravada por la actual guerra en Irán, que vuelve a asomarse al abismo después de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, se haya marchado de las negociaciones en Pakistán sin acuerdo.
Mientras tanto, Sánchez tiene previsto reunirse con el líder chino, Xi Jinping, así como con otros altos responsables del país, como el primer ministro, Li Qiang (con quien presidirá la firma de varios acuerdos), y el presidente de la Asamblea, Zhao Leji. A esas reuniones asistirá el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien no ha viajado junto a Sánchez y se desplazará expresamente para esa jornada el martes.
Junto al objetivo de profundizar en la relación política, el viaje pretende también intentar equilibrar las de carácter económico, buscando nuevas inversiones para España que generen valor añadido local. Para conseguir todo ello, la agenda de Sánchez incluye una visita a la Universidad de Tsinghua, donde tendrá una intervención y se reunirá con expertos en relaciones internacionales, para trasladarse después a la Academia China de Ciencias, que le concederá un título honorífico.