De izq. a dcha.: La presidenta de la Sección Novena del Consejo de Estado, María Luisa Carcedo; la presidenta de la Sección Segunda, Magdalena Valerio y la presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo en una marcha en Madrid, en 2019
Carmen Calvo le pone despacho a la consejera proaborto Carcedo en la histórica biblioteca del Consejo de Estado
El espacio lo cedió la presidenta del máximo órgano consultivo del Gobierno a la Sección Novena cuya titular es María Luisa Carcedo, ponente del dictamen a favor del aborto
La presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, ha desplazado la Biblioteca del máximo órgano consultivo para colocarle despachos a María Luisa Carcedo. Se trata de la ponente del polémico dictamen a favor del aborto, resultado de la decisión del Gobierno de incluir la interrupción voluntaria del embarazo como derecho constitucional —decisión que deberá ser ratificada por las Cortes—.
María Luisa Carcedo es también la consejera permanente al frente de la Sección Novena del Consejo de Estado. Esta es de reciente creación y despacha los asuntos que vienen del Ministerio de Sanidad; de Consumo; de Igualdad y de Juventud e Infancia.
Su creación —en el año 2020— fue aprobada por el Consejo de Ministros para ampliar la estructura del órgano —que mantenía ocho secciones desde el año 1980— debido, dice el real decreto de creación, al incremento del volumen de consultas dirigidas al Consejo de Estado de temáticas que hasta entonces, por el propio cambio de la sociedad, no habían surgido.
Esto llevó a la necesidad de ponerle despachos a dicha sección novena. «Como consecuencia de la creación de una nueva Sección (Novena) dentro del Consejo de Estado, se ha hecho necesario la adecuación de nuevas dependencias del Consejo», dice la última memoria del órgano consultivo.
Pero, ¿qué ha hecho Carmen Calvo para hacerle sitio a su antigua compañera de partido? Habilitar una zona antes dedicada a la sala 3 de la Biblioteca. «Al dejar esta sala vacía, ya se puede atender la necesidad de adecuación de nuevas dependencias tanto para la Sección Novena como para los despachos que la Presidencia del Consejo estime oportunos», dice la citada memoria.
El pretexto para aprovechar las dependencias en la biblioteca son problemas de peso de los libros. «La adopción de medidas descritas en el proyecto con respecto a la sobrecarga estructural proceden del análisis y estudio de la estructura, habiéndose realizado catas y ensayos durante su elaboración, concluyendo que la misma se ha deformado en exceso al estar prevista para un uso administrativo convencional. Concretamente en las salas 1 y 2 de la Biblioteca se estima que la sobrecarga actual es del orden de 600 kg/m2 y en la sala 3 del orden de 900 kg/m2, superando todas las salas el límite máximo admisible».
Así, «dada la imperiosa necesidad de descargar los forjados de las salas destinadas a almacenamiento de libros, se decidió proceder de la siguiente manera en las salas 1, 2 y 3 de la Biblioteca que cuentan con una sobrecarga inadmisible: Las salas 1 y 2 se redujeron en el porcentaje indicado por los técnicos de Patrimonio (año 2024). En el año 2023 la sala 3 ya se trasladó completamente a las instalaciones de la calle del Plomo».
En la Biblioteca, por otro lado, también se creó un «puesto» para leer la prensa en papel. «La Biblioteca también cuenta con una sala de lectura en la que los usuarios pueden consultar los fondos de la Biblioteca, así como una gran colección de obras de referencia. En 2024 se ha creado en dicha sala de lectura un puesto para la consulta diaria de la prensa en formato papel».
Agua que «no moja» para cuidar el mobiliario
También es reciente la creación de espacios contra incendios en el histórico edificio del Consejo de Estado, que se emplaza en la calle Mayor del centro de Madrid, haciendo esquina con la Catedral de la Almudena.
La memoria señala que se contempla la «sectorización del edificio, creando espacios estancos para la protección contra incendios. Estos nuevos espacios o recintos dispondrán de sus preceptivas puertas antipánico».
En este apartado, también se aclara cómo se hará para evitar que un edificio histórico como el del Consejo, y que alberga obras de arte y mobiliario que han de ser preservados, sufra un incendio. «También se instalará un nuevo sistema de extinción de incendios consistente en una red de agua nebulizada a alta presión. Este tipo de instalación es la idónea para edificios que albergan gran cantidad de obras de arte y mobiliario delicado, ya que funciona por temperatura, pero no moja».