Palacio de La Mareta, en Lanzarote
Vacaciones de lujo en La Mareta: más 230.000 euros en 5 veranos aparte de Falcon, escolta y palacio, gastos sin justificar e invitados secretos
Pedro Sánchez gastó en el verano de 2021 85.000 euros, de los que 33.312,75 euros fueron para locomoción y 22.385 en alojamiento. En 2025, otros 45.000: 11.322,65 euros en alojamiento y 10.941, 13 en transporte. Moncloa se niega a identificar a sus acompañantes y el presidente pasará 4 semanas mientras Ceuta sufre un caos tras la invasión de más de 70.000 marroquíes
Ningún presidente de ningún Gobierno occidental se parece a Pedro Sánchez: Donald Trump se paga hasta los refrescos, Giorgia Meloni costea de su bolsillo su descanso; en el Reino Unido solo se costean los desplazamientos oficiales, el francés Macron apenas disfruta de dos semanas de asueto y la alemana Ángela Merkel cargaba en su cuenta corriente el precio de los vuelos comerciales hasta sus destinos estivales en España.
El líder socialista es único, para mal: va a estar cuatro semanas de vacaciones; carga todos los ingentes gastos al erario y además, según desvela hoy El Debate con documentos oficiales, le añade una formidable factura de 235.000 euros, aparte del montante que ya cuestan sus viajes en el Falcon, la enorme escolta o el hospedaje en el Palacio de La Mareta, en gastos sin justificar, desplazamientos misteriosos e invitados sin identificar.
Casi todo ello se esconde, a más inri, apelando a la «seguridad nacional», justo el concepto legal que se negó a activar, pese a tener obligación de hacerlo, en crisis tan delicadas como la de la Dana o la invasión de Ceuta desde Marruecos, que no ha interrumpido su prolongado absentismo junto a Begoña Gómez.
Sánchez ha vuelto a elegir La Mareta como su lugar preferido de vacaciones. El palacio de Lanzarote acoge al presidente y a su familia durante, al menos, cuatro semanas, un lujo al alcance de muy pocos, no solo por la espectacularidad de un recinto diseñado expresamente por César Manrique, sino porque sus vacaciones van acompañadas de unas elevadísimas facturas por manutención, alojamiento y transporte, que suman más de 230.000 euros en cinco años y con importes elevados que Moncloa no justifica. Sánchez y su familia se desplazan en el Falcon y el alojamiento en este espacio público corre a cuenta del Estado, así como la manutención.
En cuanto a los gastos en concepto de alojamiento y transporte, según los juristas consultados, Moncloa no los justifica alegando que se trata de actividades ajenas a la condición de Presidente del Gobierno de Pedro Sánchez y que pertenecen a la esfera de su vida privada, según consta en un documento que lleva el sello de presidencia el gobierno de fecha 1 de junio de 2026. «Nos encontramos ante el mismo supuesto que con el uso del Falcon por Begoña Gómez, donde al final Moncloa se ha visto forzada a reconocer en el pleito que se sigue ante el TSJM que no hay registros del uso personal de los vuelos en Falcon de la mujer, como también ha ocurrido respecto de las hijas de Sánchez», concluye Julio Naranjo, socio director general de la firma ITCD, que ha demandado al Gobierno por desacato al negarse a cumplir a sabiendas resoluciones firmes en materia del ejercicio del derecho de acceso a la información pública y buen gobierno.
Según ha desvelado el programa El Análisis: Diario de la Noche, Presidencia del Gobierno se habría negado a hacer públicas tales facturas porque ello supondría un perjuicio para la Seguridad Nacional, además de que se revelarían datos de carácter personal de especial protección, lo que no hace sino aumentar las sospechas acerca de a quién Moncloa le paga con dinero público unas vacaciones de lujo en La Mareta con Pedro Sánchez.
Sánchez en el paraíso mientras España se enfrenta a una de las mayores crisis de su historia, según el periódico alemán ‘Bild’
El presidente puede disfrutar de todos estos dispendios mientras el resto de España hace malabarismos para llegar a fin de mes, observa cómo los incendios siguen causando estragos y Ceuta continúa asediada, con militares desplegados por las calles, tras la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos.
De hecho, la Audiencia Nacional ya ha solicitado informes policiales para determinar si se han cometido «delitos contra la Seguridad del Estado, delitos contra la Nación, favorecimiento de la inmigración ilegal y tráfico de personas, organización criminal y omisión del deber de perseguir delitos durante «la entrada irregular masiva» de inmigrantes en la ciudad autónoma. La Audiencia, después de la denuncia interpuesta por el partido Iustitia Europa, quiere comprobar «si nos encontramos ante una acción concertada o dirigida» por algún «grupo criminal».
De momento parece ser que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) habría alertado en varias ocasiones al Ministerio del Interior –extremo que ha negado el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska– de que se avecinaba una entrada masiva desde Marruecos, especialmente tras la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio que establecía que no se puede devolver en caliente a quienes entren a nado en Ceuta y Melilla, según la Cadena SER.
Así, Sánchez se marcha a sus vacaciones de lujo a Lanzarote con una gran crisis nacional abierta, mientras se dedica a compartir listas de música en Tik Tok, y con la deuda pendiente de explicar a quién invitó a esta espectacular residencia el año pasado, –cuando se gastó casi 45.000 euros extra en manutención, transporte y alojamiento, sin aclarar su destino final de todo este dinero–, ya que desde Moncloa se niegan de forma reiterada a informar de ello, pese a tener la obligación legal de hacerlo.
De hecho, los servicios jurídicos que asesoran a El Debate en materia de transparencia y buen gobierno, ya han avisado a Presidencia de que se tomarán todas las medidas legales oportunas para garantizar el derecho a la información de los ciudadanos, después de las numerosas trabas impuestas con el objetivo de evitar que salga a la luz la identidad de las personas invitadas por Sánchez para que disfrutasen a cuerpo de reyes de unos días de descanso a costa de las arcas públicas, en un momento en el que parte del noroeste del país se abrasaba por alguno de los incendios más importantes de nuestra historia reciente.
Estas trabas llevan prolongándose durante todo un año ya que Presidencia sostiene que solo informa de las actividades del jefe del Ejecutivo en el ejercicio de su cargo, pese a que sí justifica el uso del Falcon de forma indiscriminada porque es presidente las 24 horas del día. Por ello, remite únicamente a las reuniones y visitas oficiales que se publican en la agenda oficial de Moncloa, tal y como plasmó en un documento del pasado 30 de octubre.
Según publicó este periódico, el presidente del Gobierno pasó el verano con su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas, Ainhoa y Carlota, a las que también se sumaron sus padres, Pedro Sánchez y Magdalena Pérez Castejón; su cuñado, Miguel Ángel, y su concuñada, Fayette Proper, pero Moncloa, con la excusa de que solo se encarga de la agenda oficial de Sánchez no aclara si se sumó alguien más a la comitiva, pese a que la resolución del CTBG número 1403-2025 del pasado 21 de noviembre, ya exigió a Presidencia a facilitar una «relación de invitados que han acudido a la residencia, con indicación de la razón de su permanencia en la residencia vacacional del Jefe del Ejecutivo y secretario General del PSOE».
Vistas desde la playa del Palacio de La Mareta, en Lanzarote
Sin embargo, Moncloa ha hecho oídos sordos, tanto a los requerimientos del CTBG como a los enviados por los asesores jurídicos de El Debate, reiterando que no va a ofrecer más información al respecto, ya que considera que la cuestión ya fue resuelta en su escrito del pasado octubre, insistiendo en que «no dispone de un registro de visitas al domicilio familiar del jefe del Ejecutivo ajenas a la actividad de Presidencia del Gobierno».
Extracto del documento remitido por Presidencia el 1 de junio
Según los expertos consultados, «aquí radica la clave. Moncloa admite que hay varios gastos con cargo a las arcas públicas, pero de los que no se tiene control alguno porque Presidencia del Gobierno solo fiscaliza aquellos gastos relativos al ejercicio de su cargo, es decir, que los que pertenecen a su vida privada quedan fuera de la fiscalización. Eso es un escándalo», refiere Julio Naranjo.
Sánchez gastó 45.000 euros en sus vacaciones en La Mareta el año pasado además de 185.000 euros en sus 88 días de descanso en los Palacios del Estado
Los gastos reconocidos por Moncloa relativos a su estancia en La Mareta el año pasado ascendieron a 44.975,19 euros, de los que 11.322,65 corresponden a alojamiento; 22.711,41 euros a manutención y 10.941,13 euros en concepto de locomoción, personal de seguridad excluido.
Resulta difícil entender en qué se han gastado esos casi 45.000 euros, teniendo en cuenta que el presidente se aloja en un inmueble propiedad de Patrimonio Nacional, por el que se supone que no paga ningún tipo de alojamiento, y viaja en Falcon, con cargo al presupuesto del Ministerio de Defensa.
Sin embargo, la factura de sus vacaciones del año pasado asciende a una cifra similar a la de cualquier hotel de lujo y todo a costa de los españoles, muchos de los cuales se quedan en casa sin poder tomarse unos días de descanso.
Además, Sánchez repite este patrón año tras año, pues todos sus días de descanso llevan aparejadas facturas de miles de euros sin que Moncloa ofrezca aclaraciones al respecto. En concreto, entre 2020 y mayo de 2023, Sánchez destinó casi 185.000 euros a 88 días de descanso en los palacios del Estado, de los que 159.699,68 euros se dedicaron a disfrutar de todo tipo de comodidades en el palacio de La Mareta.
Según los documentos remitidos por Moncloa, tras más de dos años de trámites y requerimientos legales en el curso del procedimiento que se sigue ante el TSJM, el presidente disfrutó de la residencia real de Lanzarote para sus vacaciones en cuatro periodos distintos. El primero de ellos fue del 5 al 14 de agosto de 2020 y costó a los españoles más de 13.000 euros, de los cuales 2.437,56 euros corresponden a alojamiento; 3.964,96 euros a locomoción; y 6.743,23 euros a manutención.
También se trasladó a la isla al año siguiente, del 04 al 20 de agosto de 2021. Fueron las vacaciones más caras de todas, pues alcanzaron los 84.505,06 euros, de los cuales 22.385 euros se derivan del alojamiento; 33.312,75 euros de locomoción; 27.902,06 euros de manutención y 905,25 euros de mantenimiento.
Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez
Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez
Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez
Relación de los gastos de vacaciones de Pedro Sánchez
Esto se repitió un año después, cuando Sánchez destinó más de 50.000 euros para sus lujos. En concreto, 8.249,25 euros a alojamiento; 9.277,18 euros a locomoción; 7.623,7 a mantenimiento, a lo0s que hay que añadir, nada menos que 25.144,86 euros a manutención. La cuarta estancia fue en la Semana Santa de 2023, cuando el presidente regresó a Lanzarote con un gasto asociado de 11.753,88 euros.
Por su parte, el presidente se trasladó a Las Marismillas en dos ocasiones. La primera en el verano de 2020, donde se gastaron casi 17.000 euros de dinero público, debido a una enorme factura de 10.549,54 euros en manutención, a lo que hay que añadir, 3.750 euros de alojamiento y 2.664,76 euros de locomoción. La segunda ocasión fue para despedirse del 2021, con una ‘fiesta’ de Nochevieja que se prolongó desde el 29 de enero de 2021 hasta el 4 de enero de 2022 y costó a los españoles 4.421,24 euros.
Presidencia se niega a desvelar las visitas y acompañantes privados que recibe Sánchez, alegando que «el Jefe del Ejecutivo traslada su ‘domicilio familiar’, y la actividad que se desarrolla en el ámbito familiar corresponde a la esfera personal, no pública». Pese a que consumiría recursos públicos, sí que tiene constancia del personal que traslada a cada uno de estos palacios del Estado.
Moncloa oculta el coste real de las dietas de las decenas de agentes que escoltan a Sánchez
A todo esto hay que añadir que Presidencia sigue manteniendo en secreto el coste de las dietas de los agentes desplegados en la isla para su vigilancia durante los 23 días de las lujosas vacaciones del presidente, con la excusa de que no es personal contratado por Presidencia. Esta cifra no es menor, pues cabe reseñar, además, que, en total, casi medio centenar de agentes de la Guardia Civil se trasladaron a Lanzarote, donde coincidieron Sánchez y Zapatero.
Sin embargo, las dietas que reciben son irrisorias, sobre todo, si se comparan con el derroche habitual de Sánchez, ya que ascienden a 77 euros diarios para alojamiento y manutención y no se han actualizado desde 2002. Esta cifra, con solo 48 euros para el hotel, resulta a todas luces insuficiente en temporada alta en Lanzarote, lo que lleva provocando denuncias de las asociaciones de la Guardia Civil desde hace años.
No obstante, El Debate sí que ha podido conocer parte del dispositivo que se movilizó para que el presidente disfrutase de las comodidades que ofrece este imponente palacete ubicado en la costa de Lanzarote. De hecho, se desplazó en Falcon hasta allí, tal y como confirmó Moncloa, pero tras la investigacióm de este periódico, ha tenido que reconocer, además, que «en la aeronave viajó junto con los tres miembros de su núcleo familiar, cónyuge e hijas, y el dispositivo de seguridad».