La declaración judicial de Julián confesando el asesinato de Francisca Cadenas
El autor confeso del crimen de Francisca Cadenas se niega a colaborar en la reconstrucción de los hechos
Su hermano Manuel, que mantiene su inocencia, sí participó en la diligencia, que se prolongó durante casi tres horas
Julián, autor confeso del crimen de Francisca Cadenas, la vecina de Hornachos (Badajoz) desaparecida en 2017 cuyos restos óseos fueron encontrados casi nueve años después en el patio de una vivienda del municipio, ha estado presente este lunes en la reconstrucción de los hechos pero ha optado por no colaborar en la diligencia, acogiéndose a su derecho a no declarar contra sí mismo. Su hermano Manuel, que mantiene su inocencia y niega haber participado en la muerte de Francisca, sí ha colaborado con los investigadores durante la reconstrucción.
Los dos hermanos, que residían juntos en la vivienda donde el pasado 11 de marzo fueron localizados los restos de Francisca Cadenas, han permanecido en el interior del inmueble junto a efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y la autoridad judicial. Julián ha estado durante cerca de dos horas en la casa, mientras que Manuel ha participado durante aproximadamente tres, según han informado a EFE fuentes de la investigación.
La diligencia trata de reconstruir las circunstancias de la desaparición y muerte de Francisca, así como los posibles itinerarios y movimientos realizados aquella noche. Una vez concluida la participación de los dos hermanos, está previsto que intervengan familiares de la víctima, vecinos y un temporero que aseguró haberla visto la noche de su desaparición, con el objetivo de aportar información sobre los horarios y los recorridos que pudo realizar Francisca antes de desaparecer.
Julián y Manuel han sido trasladados posteriormente en un furgón policial hasta la prisión de Morón de la Frontera (Sevilla), donde permanecen en prisión provisional desde hace seis meses por orden del Juzgado de Villafranca de los Barros, en el marco de las diligencias abiertas por presuntos delitos de asesinato y contra la libertad.
La llegada de los dos hermanos a Hornachos, pasadas las 9:30 horas, ha provocado una fuerte reacción entre los vecinos que se encontraban en las inmediaciones de la vivienda. Algunos han recibido el furgón de la Guardia Civil entre gritos de «asesinos» e «hijos de puta» y han llegado a golpear el vehículo, mientras que también se han producido insultos contra los abogados defensores, a los que varios vecinos han llamado «cobardes» y «sinvergüenzas».
La calle Nueva, donde se encuentra la vivienda en la que fueron encontrados los restos y donde residía Francisca Cadenas junto a su familia, ha permanecido cortada por la Guardia Civil durante el desarrollo de esta parte de la investigación. Una gran pancarta de color violeta colocada en la vía recordaba los casi nueve años transcurridos desde la desaparición: «Nueve años de dolor e incertidumbre. Hoy, la calle Nueva exige verdad y justicia para este crimen tan atroz».
Junto a ella, los vecinos han colocado lazos negros y otras pancartas con mensajes como «Los González Sánchez, 9 años de silencio» y «Manco y Valentín encubridores», en referencia a los hermanos investigados y a otras personas señaladas por los vecinos. La presencia de los dos detenidos ha reavivado el dolor de una localidad que durante años mantuvo la incertidumbre sobre el paradero de Francisca, hasta que sus restos fueron encontrados en marzo de este año a escasos metros de donde vivía.
Isabel Benítez, vecina de la calle y amiga de Francisca y de su familia, ha explicado a EFE, visiblemente emocionada, que al ver llegar a los hermanos ha sentido «rabia e ira» porque la situación le ha hecho «revivir lo que vivimos aquella noche en la que estuvimos buscándola durante muchísimo tiempo, cuando estaba tan cerca». Benítez ha reclamado justicia y ha pedido que los responsables de la muerte de Francisca «se pudran en la cárcel».
Otros vecinos de Hornachos y de localidades cercanas se han desplazado hasta la calle Nueva y la travesía en la que Francisca fue vista por última vez para mostrar su apoyo a la familia. María Piedad Ramos ha asegurado que «sale muy barato matar en España» y ha reclamado que los investigados permanezcan en prisión, mientras que Carlos Gutiérrez y Eusebio Ramírez han pedido que la investigación concluya cuanto antes y que, si finalmente son condenados, «paguen por lo que han hecho».
Mari Carmen Mantrana, vecina de Hornachos y antigua profesora de uno de los hijos de Francisca, también ha expresado su dolor y ha reivindicado la memoria de una mujer a la que ha definido como «buena persona y agradable», querida, según ha señalado, por todo el pueblo. La familia quiere que Francisca sea recordada precisamente de esa manera mientras la investigación judicial trata de esclarecer definitivamente qué ocurrió aquella noche de 2017 y cómo acabó sus restos en el patio de la vivienda de los dos hermanos.