Muñeco de Pedro Sánchez en las protestas del 1 de enero de 2024
Casa Real
Sánchez quiere despenalizar los ataques al Rey pero que se condene a quienes apalearon a su muñeco
El PSOE apoyará hoy en el Congreso una proposición de ley orgánica de Sumar para que se puedan quemar fotos del Monarca o ahorcar figuras de Don Felipe
La doble vara de medir de Pedro Sánchez ha llegado hasta el extremo de que pretende despenalizar las injurias al Rey y a otras instituciones, pero que se condenen los ataques a su persona. Esta situación tan reveladora del alto concepto que Sánchez tiene de sí mismo quedará hoy en evidencia en el Congreso de los Diputados, cuando se debata una proposición de ley orgánica de Sumar que cuenta con el apoyo del PSOE y que pretende eliminar del Código Penal los delitos de injurias y calumnias a la Corona, al Himno Nacional y a otras instituciones del Estado.
Mientras el PSOE apoya en el Congreso la despenalización de las injurias y los ataques a la Corona —incluida la quema de fotos de los Reyes o que se ahorque a figuras representativas del Monarca—, este mismo partido pretende que caiga todo el peso de la ley sobre quienes apalearon a un muñeco que supuestamente representaba a Pedro Sánchez en la Nochevieja de 2023.
El Gobierno socialista, que nunca ha denunciado los numerosos ataques a la Corona por parte del separatismo catalán ni ha salido en defensa del Rey, se mostró entonces escandalizado por el linchamiento del muñeco de Sánchez, que fue apaleado ante la sede del partido en Ferraz.
Varias personas llevan una figura del Rey durante una marcha contra la Monarquía
Pocos días después, el PSOE presentó una denuncia ante la Fiscalía para que investigara si hubo comisión de delito en el apaleamiento del muñeco y, aunque esa investigación fue cerrada un mes después, la Audiencia Provincial de Madrid instó a su reapertura tras los recursos presentados por la propia Fiscalía, el PSOE y el presidente del Gobierno. La titular del Juzgado de Instrucción 26 reabrió el caso en septiembre de 2025 acotado al delito de amenazas, tras quedar descartados los delitos de odio y de injurias.
Ataques similares al Rey
Sánchez, que ejerce la acusación particular en esta causa, declaró por escrito el pasado marzo ante la juez. Aunque lo ocurrido aquella noche en Madrid con el muñeco de Sánchez era muy parecido a lo vivido otras muchas veces en Cataluña con muñecos y fotos del Rey, el presidente del Gobierno interpretó los ataques a su persona de una forma muy diferente.
«Lo ocurrido en esa noche no era una simple crítica a mi gestión política, sino una proclamación expresa de odio hacia mi persona y hacia mi familia, acompañada de una ceremonia de escarnio público y violencia explícita, que incluía una apelación directa a mi muerte», afirmó Sánchez en su escrito.
Quema de un muñeco caricaturizado como el Rey en un acto del BNG en Santiago 12/10/2018
El presidente del Gobierno, que había reaccionado con tanta indiferencia ante los ataques al Rey, magnificó lo sucedido a su muñeco. «Los actos eran una manifestación brutal de odio, encaminada a crear un clima de amenaza física real hacia mi persona y familia. El grado de violencia y amenaza directa excedía claramente los límites razonables del derecho a la crítica y a la protesta pública amparados por la libertad de expresión y manifestación. En ningún caso la amenaza, el odio organizado, el insulto, la insidia y la descalificación personal encuentran amparo en nuestra Constitución», manifestó entonces.
Cuanto más poder, más exposición
La actitud de Sánchez con quienes apalearon el muñeco choca con la proposición de ley que el PSOE apoyará hoy. En la exposición de motivos se argumenta que «en un sistema democrático, cuanto más poder tiene una institución, mayor ha de ser la exposición a la crítica legítima por parte de la ciudadanía. De otra manera no se entiende la libertad política ni la democracia». Por lo tanto, el presidente del Gobierno debería asumir que en su posición de poder está más expuesto a episodios como el que se vivió hace dos años y medio en Ferraz.
La proposición también recuerda que, según el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la quema de las fotografías de los Reyes no constituye un delito y queda amparada por la libertad de expresión. Para Sánchez y el PSOE lo difícil será demostrar ahora que su caso es diferente.