Imagen de archivo de un agente de Policía Nacional en Benidorm
Detienen a un hombre tras simular un atraco a punta de navaja por un móvil que se dejó en casa de un amigo
El individuo arrestado pretendía embolsarse la indemnización del seguro mediante la falsa denuncia del terminal de alta gama
La picaresca, en ocasiones, sale extremadamente cara. Un hombre de 53 años ha sido detenido en Benidorm por agentes de la Policía Nacional tras confesar que el violento asalto que decía haber sufrido nunca tuvo lugar. Lo que empezó como un intento de estrenar teléfono móvil gratis a costa de su seguro ha terminado con una reseña en su expediente policial y una citación judicial.
Los hechos se desencadenaron cuando el ahora detenido interpuso una denuncia en la Comisaría de Benidorm. Según su relato, un individuo le había abordado de forma intimidatoria y, «a punta de navaja», le había arrebatado su terminal de alta gama, un dispositivo valorado en 1.379 euros. Con la copia de la denuncia en la mano, el hombre no tardó en acudir a su compañía aseguradora para reclamar la indemnización correspondiente, aprovechando que su póliza cubría robos con violencia.
Sin embargo, el guion de película de acción que presentó ante los agentes del Grupo IV de la Comisaría de Benidorm empezó a presentar fisuras. Los investigadores, en el marco de las pesquisas habituales para esclarecer delitos violentos, citaron al denunciante para ampliar los datos y tratar de identificar al supuesto asaltante.
Un olvido muy poco heroico
Bajo la presión de las preguntas de la Policía Judicial y ante la falta de coherencia en los detalles del asalto, el hombre acabó por derrumbarse. La realidad era mucho más prosaica: no hubo delincuentes, ni navajas, ni persecuciones. Simplemente, se había dejado el teléfono olvidado en casa de un conocido.
A pesar de que el amigo le devolvió el terminal poco después y el hombre ya lo tenía en su poder, este decidió seguir adelante con el engaño. Lejos de retirar la denuncia o informar del hallazgo, mantuvo la reclamación al seguro con el objetivo de obtener el beneficio económico o un segundo dispositivo, incurriendo así en una tentativa de estafa.
La factura de los antecedentes penales
La maniobra ha concluido con su detención como presunto autor de un delito de simulación de delito y otro de estafa en grado de tentativa. Desde la Policía Nacional han recordado que este tipo de prácticas, lejos de ser una «picaresca» inofensiva, movilizan recursos públicos innecesarios y detraen tiempo a los investigadores para atender casos reales.
Las autoridades advierten que denunciar un hecho falso o desvirtuar la realidad para cobrar del seguro conlleva consecuencias penales. Además de la posible pena de multa o prisión, el infractor se enfrenta a la generación de antecedentes penales, una «mancha» en el historial que puede complicar su futuro mucho más de lo que vale cualquier teléfono de alta gama.