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Aplicación de Wallpop

Boom de estafas en Wallapop en Madrid: el cambiazo en las devoluciones deja a vendedores con productos peores

Los expertos en ciberseguridad insisten en la importancia de no ofrecer información vulnerable

Los envíos con la plataforma Wallapop se han convertido en la nueva pesadilla de cientos de vendedores de Madrid capital que en los últimos días denuncian haber sido víctimas de una oleada de timos al vender productos a través del sistema de envíos de la plataforma. Detrás del auge se esconde el conocido «cambiazo»: una devolución fraudulenta que deja al vendedor sin su producto y sin el dinero.

En plena temporada de compraventa online y con la vista en el Black Friday y las compras navideñas, Madrid capital se ha convertido en el epicentro de un nuevo repunte de fraudes a través de Wallapop. Según ha podido conocer este periódico, la Policía Nacional ha detectado un aumento de denuncias relacionadas con los envíos de Wallapop, un engaño que aprovecha el sistema oficial de envíos de la aplicación, conocido como Wallapay, para perjudicar al vendedor.

El procedimiento parece, en principio, completamente legítimo. El comprador adquiere un artículo por Wallapop, paga mediante el servicio de envío seguro y, una vez recibido, afirma que el producto no se corresponde con la descripción o que presenta daños. En ese momento, inicia una devolución que, en teoría, debería proteger a ambas partes. Sin embargo, lo que ocurre a menudo es que el vendedor recibe de vuelta un producto distinto, deteriorado o de mucho menor valor.

El resultado es que el comprador recupera su dinero y el vendedor se queda con un artículo falso o defectuoso. En algunos casos, los estafadores envían objetos de idéntica apariencia pero en peor estado; en otros, incluso llegan a devolver una caja vacía. Según fuentes policiales, en las últimas semanas se han multiplicado los casos en Madrid, especialmente entre vendedores particulares de electrónica, ropa de marca o artículos de colección.

Desde Asoban Abogados, despacho especializado en fraudes online, advierten de que este tipo de engaño se encuentra en pleno auge y resulta difícil de demostrar: «El sistema de envío de Wallapop nació para proteger al comprador, pero ha terminado generando una brecha que deja al vendedor indefenso en determinadas disputas», explican desde el despacho. «Si no se documenta correctamente el estado y la entrega del producto, es muy complicado reclamar ante la plataforma o las autoridades».

Cómo evitar caer en el fraude

El funcionamiento de Wallapay parece seguro sobre el papel. El dinero de la transacción queda retenido por la aplicación hasta que el comprador confirma que el artículo ha llegado correctamente. Solo entonces se libera el pago. Pero esta medida, pensada para dar confianza, ha acabado convirtiéndose en el punto débil del sistema.

Cuando el comprador abre una disputa alegando que el producto está en mal estado, Wallapop suele optar por la devolución automática y retiene el dinero hasta resolver el caso. Es ahí donde entra en juego el «cambiazo»: el vendedor recibe un objeto diferente y, al no poder probar el engaño, pierde su producto y el importe de la venta.

«Nos estamos encontrando con un incremento muy relevante de consultas de vendedores afectados en la Comunidad de Madrid durante los últimos días, hablamos de decenas de clientes cada día, por lo que podríamos encontrarnos ante miles de perjudicados», confirman desde Asoban Abogados. «En la mayoría de los casos, la víctima no ha guardado fotografías ni vídeos que prueben el envío del producto en buen estado, y eso dificulta enormemente la reclamación».

El despacho recomienda documentar cada envío con imágenes o vídeos del producto antes de ser empaquetado, así como conservar justificantes y números de seguimiento. Además, subrayan que es fundamental revisar siempre las condiciones del seguro de Wallapay, ya que no todas las incidencias quedan cubiertas.

Otro consejo es realizar, siempre que sea posible, el intercambio en persona y en lugares públicos. «No hay método más seguro que el contacto directo», aseguran desde Asoban Abogados. «Las plataformas online facilitan las ventas, pero también generan un entorno propicio para los fraudes, sobre todo cuando el vendedor no puede verificar la identidad del comprador ni controlar la devolución».

Expertos en ciberseguridad

Por su parte, los expertos en ciberseguridad insisten en la importancia de no ofrecer información vulnerable: «Hay que recordar que la protección de los datos personales es esencial también en las plataformas de compraventa online. Compartir información como direcciones, documentos o datos bancarios puede abrir la puerta a fraudes y suplantaciones de identidad, por lo que siempre recomendamos mantener la comunicación dentro de los canales oficiales y desconfiar de cualquier petición inusual de información», señala Yago Sánchez, CEO & SEM Manager de Agencia Ícaro.

La estafa producida en Wallapop a través de los envíos no solo afecta a objetos de alto valor. Se han detectado casos con artículos de apenas 30 o 40 euros, lo que demuestra que los estafadores buscan volumen más que grandes cantidades, para luego revender dichos productos en el mercado negro. «Un pequeño fraude repetido decenas de veces puede ser muy rentable para el delincuente, y difícil de rastrear si las víctimas no denuncian», recuerdan desde el despacho.

El problema se agrava porque, al producirse dentro del propio sistema de Wallapop, no hay un tercero inmediato que verifique el contenido de los paquetes. Ni la empresa de mensajería ni la plataforma pueden comprobar que el artículo devuelto coincide con el original. Esa falta de control hace que el proceso dependa casi por completo de la buena fe de las partes.

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