El empresario Juan Rodríguez Marqués, al frente de la destilería Ovalle
Ovalle, el único 'whisky' gallego del mundo: «Somos pioneros»
Un producto tan de autor como es el Ovalle Bateeiro envejece en barricas de madera de castaño de Lugo
La familia de Juan Rodríguez Marqués ya se dedicaba al negocio de las bodegas y los destilados a finales del siglo XIX. Una tradición familiar que llena de orgullo al empresario que desciende de esta saga y que un buen día emprendió la misión de crear, en su destilería de la Rías Bajas, el primer whisky gallego. Un producto único en el mundo. «Yo soy la cuarta generación; en mi familia llevamos desde 1888 en el sector», explica Juan Ovalle a El Debate, durante el evento de presentación de este producto artesano y de autor en Madrid.
Ovalle, whisky gallego
Estudió Derecho pero la pasión le pudo y aparcó las leyes por el whisky. Sabía que tendría éxito. «En Galicia tenemos las cuatro patas necesarias para hacer buen whisky: tenemos madera en Baralla, Lugo, para hacer barricas; tenemos vinos, tenemos clima y tenemos agua, como en Irlanda o Escocia», detalla.
Sabiendo esto, se lio la manta a la cabeza y puso en marcha su idea de crear un whisky local, elaborado en su destilería en O Salnés con su socio el empresario gallego José Manuel Brandariz, presidente de la Asociación de Empresarios Gallegos en Estados Unidos. «Con el Camino de Santiago siempre muy presente, se lanzó a la aventura empresarial. Somos pioneros haciendo whisky en Galicia», confiesa satisfecho aunque con inquietud. Quiere ir más allá, elaborar producto local con plantaciones de proximidad para la cebada, el trigo, el maíz o el centeno, pues hasta ahora solo se ocupan de la elaboración en O Salnés, Pontevedra. Esta arriesgada propuesta aúna innovación, respeto por la tierra y un compromiso claro con la excelencia. Y no es una locura, es una aventura sostenible, además. El vidrio y las etiquetas son hechas con materiales reciclados y el corcho es de carbón activo.
De momento, empiezan con las barricas singulares, como las de madera local de castaño o las de roble de albariño. «No es mejor que el resto de los whiskys del mundo; es diferente. Es fácil de consumir y no está pensado para los más puristas. Pretendemos hacer una línea para quien no le gusta mucho el whisky. Es para nuevos consumidores que buscan algo fresco y fácil», señala Juan a El Debate, al tiempo que reconoce su gusto personal por el whisky japonés.
Ovalle, el primer whisky gallego del mundo
Un producto de calidad, para quien desee algo distinto a la hora del aperitivo y del tardeo, por ejemplo. Hay cuatro variedades diferentes en el mercado, tres de ellas premiadas en los International Spirits Chellenge de Londes: Gold, Ruby y Bateeiro. «Tres medallas en una cata a ciegas confirma la calidad», declara Juan Ovalle. La cuarta, Private, es una selección premiun y se comercializa como edición limitada a 150 euros. Se trata de un whisky 100 % malta, elaborado en barricas francesas de Louis Latour.
Cuatro variedades
Cuatro tesoros: Ovalle Gold, afinado en barricas de albariño; Ovalle Ruby, afinado en barricas de tempranillo de Ribera del Duero; Bateeiro está envejecido y afinado en maderas gallegas de roble, castaño y cerezo. Y Private, envejecido en barricas privadas seleccionadas por los propios bodegueros.
Whisky gallego Ovalle
Exportan a Argentina, la «quinta provincia gallega» y tienen embajadores repartidos por todo el mundo. Este año está previsto elaborar 20.000 botellas y este miércoles los empresarios han hecho su puesta de largo en Madrid, durante una cata y un maridaje con la suculenta gastronomía preparada por el chef Miguel Ángel Mateos, que brilla con sus creaciones, especialmente por la famosa tarta de queso La vie en Cheese.