Estudiantes durante el primer día de las pruebas de la PAU en La Rioja
8 consejos prácticos para ayudar a los hijos con la PAU
El entorno familiar puede ser decisivo para que los estudiantes lleguen a la Prueba de Acceso a la Universidad sin ansiedad ni nervios. El psicólogo clínico Fernando Miralles explica cómo los padres pueden ayudar a sus hijos en este trance
Las fechas de las PAU ya están aquí, y cerca de 300.000 estudiantes de toda España se examinarán para acceder a la universidad el curso que viene. La PAU o Selectividad comienza hoy, 3 de junio, y se prolongará durante dos días seguidos, hasta el 5 de junio.
Está claro que la salud mental desempeña un papel crucial en la preparación para estos exámenes, por lo que muchos padres se preguntan cómo pueden ayudar a sus hijos en este reto. Sobre todo porque, habitualmente, los jóvenes están más nerviosos, estresados e incluso con ansiedad por miedo a no llegar a la nota de corte necesaria para el grado deseado.
El experto y profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo Fernando Miralles cuenta a El Debate de qué forma podemos apoyar estos días a nuestros estudiantes desde el hogar.
Qué problemas pueden tener
El doctor Miralles afirma que «lo normal es que el problema más importante sea la ansiedad», generada la mayoría de veces por la presión de los alumnos por no llegar a la nota que necesitan para la carrera que quieren hacer. También por el temor a no saber plasmar bien todo lo que saben, o a que les pregunten justo eso que llevan más flojo.
Esta ansiedad se hace presente cuando «no duermen bien, cuando no quieren dejar de estudiar, o no quieren descansar un día a la semana», según el experto. Una situación que termina por perjudicarles y provocar justo lo que intentan evitar: rendir peor o tener peor memoria.
Ocho consejos
Miralles apunta ocho consejos. Lo primordial es «el apoyo incondicional que tienen que dar los padres», sobre todo tranquilizándoles para que todo salga bien, ya que, de hecho, «suele salir así». Además, recomienda «ayudarles a organizarse el día e intentar relajarse, hablando con los hijos del tema y sin meter más presión».
Además, propone a los padres que recomienden a los hijos «comer chocolate y frutos secos», alimentos que dan energía sin las dosis de azúcar de otros compuestos, y que «lleven agua al examen para estar bien hidratados», lo que ayuda a rendir más.
También, una vez acabadas los exámenes, si los resultados no son los esperados, es importante que «los padres le apoyen para buscar otra alternativa, incluso otra carrera» con la que tal vez luego puedan hacer de «puente» para otra titulación. Y, claro está, «demostrarles que no es el fin del mundo» y siempre hay salidas alternativas.
Que evitar
Miralles explica que los padres muchas veces están más alterados que los hijos, y por lo tanto es transcendental que «los padres no se pongan nerviosos» ya que eso es algo que se puede transmitir a los hijos.
A nivel práctico, Miralles recomienda «fijar una hora máxima de acostarse por la noche, porque no, no merece la pena estar hasta las cuatro de la mañana estudiando y luego levantarse a las diez; eso hace perder las mejores horas para poder concentrarse, que son por la mañana, cuando tenemos más cortisol».
También advierte de que hay que tener cuidado con las «bebidas energéticas», que hoy en día están tan de moda en el sector estudiantil. «En la lata de muchas de estas bebidas pone que no se deben consumir varias al día porque llevan taurina, y no es buena ni para el corazón, ni para bajar la ansiedad», concluye.
En resumen: calmar, ayudar a organizarse, apoyar con una buena alimentación e hidratación, y grandes dosis de cariño y sentido común son la mejor receta para que los hijos puedan mostrar todo su esfuerzo en los inminentes exámenes de la PAU.