Un clip de la campaña creada por la Policía Nacional y la Fundación Sol
El vídeo «espeluznante» de la Policía que alerta de lo que pasa cuando subes fotos de tus hijos a internet
«Cuando compartes una foto de tu hijo en internet puede ser usada por pederastas», recuerda la campaña.
El peligro de convertir a tus hijos en contenido para redes sociales.
El dato es estremecedor: según la Policía Nacional, el 72 % del material incautado a pedófilos son imágenes cotidianas de niños, no sexualizadas ni manipuladas, obtenidas de redes sociales como Instagram o Facebook. Imágenes inocentes que las propias familias habían compartido en sus perfiles o estados, sin saber el daño que podían causar.
Porque, de hecho, el 89 % de las familias publica, al menos una vez al mes, fotos o vídeos de sus hijos. Es lo que se denomina como «sharenting», un anglicismo que surge de la fusión de las palabras «share» (compartir) y «parenting» (paternidad). Y un último dato, no menos preocupante: el 42 % de los menores reconoce «sentir vergüenza» por las imágenes, vídeos y comentarios que sus propios padres publican, o han publicado de ellos, en internet.
Material para los enemigos de los niños
Para alertar de los riesgos de esta práctica, con la que se frotan las manos los enemigos de los niños (pederastas, pedófilos, acosadores...) la Policía Nacional y la Fundación Sol han lanzado una campaña en redes que, según los comentan los propios usuarios de Internet, «es espeluznante»... porque es real. «Pone los pelos de punta», ha comentado el psicólogo viral Alberto Soler al compartir el video en su cuenta de Instagram
El vídeo de la Policía, en el que aparece una madre dando a luz a su hijo en un paritorio, parte de una premisa: «Cuando compartes una foto de tu hijo, no sabes en manos de quién puede acabar».
La escena se vuelve aún más inquietante cuando el bebé recién nacido no es puesto en brazos de su madre, sino que va pasando de mano en mano entre individuos desconocidos y de aspecto realmente perturbador. «Una sola imagen puede convertirse en memes, ser manipulada con Inteligencia Artificial para crear desnudos falsos, o incluso ser utilizada por pederastas», señala la campaña.
Y remarca: «Una vez que compartes una foto de tu hijo en internet, pierdes el control para siempre».
Riesgos invisibles, pero reales
Como apuntaba Claudia Caso, directora de Fundación SOL, a la hora de presentar la campaña, a los adultos debería preocuparles «tanto lo que ven los menores en internet, como lo que internet ve de ellos», porque «el sharenting no es un gesto inocente: es una puerta abierta a riesgos invisibles, pero reales».
«Compartir en la red imágenes de menores es una práctica que no está exenta de riesgos. Por ejemplo, la incomodidad que puede sentir el menor al verse expuesto, el ciberbullying, la creación de perfiles falsos en las redes o de memes que se comparten de manera masiva, o la manipulación de las imágenes a través de IA para crear material de pornografía infantil», alerta también Beatriz Izquierdo, asesora de la fundación y especialista en criminología.
Mucha información comprometida
Además, Izquierdo recuerda que «muchas de esas imágenes, que nosotros compartimos de manera inocente, han terminado en archivos de pederastas» y, sobre todo, «no podemos olvidar que cuando compartimos una imagen de niños, en ella puede haber mucha más información de la que pensamos». Por ejemplo calles, uniformes que permiten identificar el colegio al que acuden, horarios y rutinas, clubes deportivos en los que participan...
«Sabiendo esto, la mejor imagen de un menor en la red es aquella que no se comparte», sentencia esta experta en criminología.