Una de las pantallas de «Tomodachi Life: Una vida de ensueño» que permite elegir el sexo de un bebé
Un videojuego para niños de Nintendo anima a elegir personajes bisexuales que forman «triángulos amorosos»
En «Todomachi Life: Una vida de ensueño», apto a partir de 3 años, los jugadores pueden elegir avatares homosexuales, bisexuales y «no binarios» tras la presión de activistas LGTBI
El último lanzamiento de Nintendo, «Tomodachi Life: Una vida de ensueño», clasificado PEGI 3 –apto a partir de 3 años– y comercializado especialmente para niños pequeños, ha provocado indignación dentro del movimiento de protección de la infancia por promover que los jugadores creen personajes homosexuales, no binarios y bisexuales, que forman triángulos amorosos.
Así lo ha denunciado la plataforma norteamericana IFN, que ha calificado este videojuego –similar al clásico juego de Los Sims– como un modo de «promover las identidades LGTBI para niños a partir de 3 años».
Como el propio video promocional de Nintendo reconoce, «Tomodachi Life: Una vida de ensueño», que se lanzó en España el pasado 16 de abril, plantea la creación de personajes a medida, que irán creciendo y relacionándose dentro de una isla: los personajes Mii.
La dinámica tiene un interfaz claramente infantil, incluso naif, que ofrece, sin embargo, opciones de género como masculino, femenino y no binario, así como «preferencias románticas» para que los Mii se adentren en relaciones amorosas y sexuales que pueden incluir indistintamente un género, más de uno o ninguno.
Poligamia y sexo fuera del matrimonio
De hecho, los personajes «cobran vida propia» con el tiempo, y pueden enamorarse, irse a vivir juntos (hasta ocho avatares a la vez), y tener hijos, sin necesidad de casarse previamente y con independencia del sexo de los personajes.
Incluso pueden «formar triángulos amorosos», o sorprender al jugador diciendo que se han enamorado de un amigo (sea cual sea su sexo), y preguntándole «dónde deberían declararse».
Una de las pantallas de «Tomodachi Life: Una vida de ensueño» que permite elegir el sexo de un bebé
El propio video promocional oficial de Nintendo recoge un momento en el que una pareja interracial –de rasgos andróginos y elementos de color morado, adoptado por el movimiento feminista– anuncia que han tenido un bebé, y pregunta al jugador si puede adivinar si es un chico o es una chica.
Las opciones que aparecen en pantalla, además de ambos sexos, incluyen una tercera alternativa (la única, además, entre exclamaciones), que es la que la propia demo automática marca: «¡Puede ser lo que quiera!». Finalmente, el juego revela el sexo: «¡Es una chica!».
Una petición de activistas LGTBI
Como denuncian desde IFN, «esta versión se basa en el juego original de 2013, con el que activistas LGTBI exigieron la inclusión del matrimonio entre personas del mismo sexo»; algo que llevó a Nintendo a «prometer una mayor inclusividad para futuras entregas».
Las instrucciones de Nintendo sobre la elección del género
«Esta capitulación –apuntan desde esta plataforma familiar norteamericana– introduce una ideología de género radical en el entretenimiento familiar, confundiendo a los niños vulnerables».
«Elige su género e interés romántico»
Ahora, el videojuego, cuya última versión ha salido a la luz en España en abril, explica estas normas de «inclusividad» desde el inicio, y empareja de forma tácita a dos mujeres: «Puedes decantarte [al crear el personaje Mii] por responder a una serie de preguntas o bien hacerlo de cero, seleccionando distintos elementos faciales y opciones para el peinado. En cuanto hayas definido su aspecto, ajusta su estatura y complexión, elige su género y preferencias como interés romántico, dales una voz a su medida y establece los aspectos básicos de su personalidad».
Una de las instrucciones de Tomodachi Life, en la propia web de Nintendo
Además, la plataforma explica (con un tono y un aspecto marcadamente infantil) que «puedes personalizarlos de muchas maneras, por ejemplo, con maquillaje y elementos faciales que solo encontrarás en este juego. Ya sabes: ¡Dale rienda suelta a tu creatividad!»
Y apunta que, al colocarlos junto a otro personaje, «sus relaciones pueden ir evolucionando de mil maneras: los verás entablar amistades, tener acaloradas disputas, confesar sus sentimientos de forma totalmente dramática o incluso formar triángulos amorosos que no te esperabas para nada», indica la propia guía online de Nintendo.
Conceptos «ideológicamente sesgados»
Aunque el videojuego lleva ya un mes comercializándose en España, las primeras reacciones han llegado desde Estados Unidos. En concreto, Angus Saul, del Christian Institute, ha lamentado que «un juego comercializado como apto para niños de tres años no debería imponer conceptos ideológicamente sesgados como ser 'no binario' a los niños".
Y recuerda que «los niños pequeños, en particular, pueden no haber escuchado nunca este término y, comprensiblemente, estarán confundidos». Algo que, concluye Angus Saul, incluso para aquellas familias que están de acuerdo con esta visión ideológica de género, "coloca a sus padres en una posición difícil, ya que pueden pensar que sus hijos no tienen la edad suficiente para comprender estos temas».