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Inés Serrano Fernández

El dolor que causó ETA sigue vivo en las familias: por qué no es justo ni bueno «pasar página» del terrorismo

Inés Serrano Fernández, psicoterapeuta, doctora en Psicología y profesora adjunta de la Universidad San Pablo CEU, analiza desde la Psicología del Perdón por qué las familias de las víctimas de ETA necesitan verdad, justicia, reparación y reconocimiento público del daño

Atentado de ETA en la cafetería Rolando de Madrid el 13 de septiembre de 1974

Atentado de ETA en la cafetería Rolando de Madrid el 13 de septiembre de 1974EFE

«Seguir alimentando el espantajo de ETA demuestra falta de ética» afirmaba hace unos días Jon Sistiaga, y añadía «ETA no existe». El periodista está subrayando el discurso oficial que concierne al ámbito político. No obstante, la Psicología del Perdón sugiere que existen aspectos relacionados con la reconciliación, que justifican con creces que ETA y el dolor causado a viudas, huérfanos, exiliados, etc., forme parte de la conversación actual.

Sucede que ETA sigue presente tanto en la sociedad, como en la actualidad española con notable frecuencia.

Sólo por mencionar algunos ejemplos: COVITE ha registrado 129 actos de homenaje a terroristas durante el primer semestre de 2026. Cabe preguntarse, en un ejercicio de empatía, ¿cómo se sienten familiares y víctimas cuando bajan a comprar el pan, y al pasar por la plaza, observan un grupo de filoterroristas en pleno homenaje? ¿Cómo explican a los nietos de ese guardia civil tiroteado, que su abuelo es un héroe que merece honores? Qué confusión tan grande para los niños y jóvenes, que las acciones de homenaje que se llevan a cabo sean para los victimarios (quienes causan el daño) y no para las víctimas.

Otro ejemplo de cómo ETA sigue presente: a principios de julio Francia absolvió a Josu Ternera –histórico dirigente de la banda terrorista– de su último procedimiento pendiente allí, motivo por el cual la AVT reclamó su extradición a España para que sea juzgado, entre otros, por el atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza en 1987. ¿Cómo se sienten las víctimas y familiares de aquel terrible atentado? ¿Cómo hablan de lo ocurrido a las nuevas generaciones? «Mira, ese es el etarra que mató a tus dos tías gemelas de dos añitos, hoy tendrían 41». Puede uno imaginar el vuelco que les dará el estómago a estos familiares al ver la imagen de Ternera en las noticias.

La justicia no es una venganza, es una necesidad. Que se haga justicia no repara el daño irreversible de la pérdida de vidas humanas, pero al menos sí restaura el orden moral.

«Mira, ese es el etarra que mató a tus dos tías gemelas de dos añitos, hoy tendrían 41». Puede uno imaginar el vuelco que les dará el estómago a estos familiares al ver la imagen de Ternera en las noticias

Y un último y reciente ejemplo: a finales de junio saltó la noticia del fallecimiento, a los 80 años y en libertad, del llamado «carnicero de Mondragón», Jesús María Zabarte Arregi, del comando Guipúzcoa que, pese a la condena de más de 600 años por atentados y asesinatos, y nunca haber expresado arrepentimiento, salió en libertad en 2013 tras la anulación de la doctrina Parot. ¿Cómo se sienten las víctimas y familiares que se han cruzado con él en el supermercado durante estos últimos trece años?

La Psicología del Perdón subraya que los procesos de reconciliación requieren de verdad, reconocimiento del daño, justicia, reparación y construcción de una convivencia futura. En Irlanda del Norte y en Sudáfrica se trabajó duro por avanzar en estos aspectos.

En España la reconciliación está, por tanto, aún pendiente: las víctimas y sus familias necesitan espacio real para expresarse, y necesitan un reconocimiento de la verdad, y del daño vivido. Pero sigue habiendo 379 asesinatos pendientes de esclarecer, lo que indica necesidad de justicia. Y todavía hay daño a la convivencia cuando suceden los homenajes ya mencionados.

A pesar de esto, actualmente proliferan los discursos que sugieren que es tiempo de dejar atrás, que «no es ético agitar el espantajo de ETA», que hay que olvidar, o que ya es pasado…

La Psicología del Perdón es clara: hablar de reconciliación nunca puede ser utilizado como equivalente de olvido, ni para minimizar el daño, o equiparar víctimas y victimarios, o para que las víctimas renuncien a la verdad y a la justicia.

El tiempo de dejar atrás de las víctimas y sus familias vendrá marcado por las acciones a favor de la verdad, del reconocimiento del daño, de la reparación, la justicia y la convivencia real que, en España, de momento, todavía no se han dado.

Inés Serrano Fernández es psicoterapeuta, doctora en Psicología y profesora adjunta de la Universidad San Pablo CEU.

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