Teoría del Caos y vuelta al cole: el principio de la Física que rescata a las familias desesperadas
Marta Ruiz de Azcárate, terapeuta familiar, creadora de contenido y autora de Cambiando el foco, explica por qué la vuelta de las vacaciones convierte los hogares en un caos ingobernable, y cómo gestionarlo sin caer en la ansiedad.
La vuelta de las vacaciones crea un caos ingobernable en muchos hogares, alerta Ruiz de Azcárate
¿Has vuelto de vacaciones, los niños acaban de empezar el colegio y todo está por medio? ¿Tienes que ir saltando obstáculos para llegar hasta la habitación de tus hijos? ¿Mil cosas por hacer y parece que eres la única persona dispuesta a hacerlas? Bienvenido al mundo de la familia en septiembre.
Pero, ¿qué pasa cuando la familia se convierte en un caos inabarcable?
En Física, cuando hablamos de la Teoría del Caos no estamos diciendo que no existan leyes o que todo sea puro desorden.
Al contrario: hablamos de sistemas que siguen determinadas leyes, pero cuyo comportamiento puede resultar muy difícil de predecir, entre otras cosas por la enorme sensibilidad a las condiciones iniciales. Un pequeño cambio puede acabar produciendo, con el tiempo, un resultado muy diferente.
¿Y qué significa esto en la vida práctica?
Pues que, efectivamente, tu familia es hoy un caos. Pero eso no significa que no haya un orden interno, ni que todas vuestras acciones dejen de tender hacia ese orden, aunque en el día a día sea difícil observarlo.
Efectivamente, tu familia es hoy un caos. Pero eso no significa que no haya un orden interno, ni que todas vuestras acciones dejen de tender hacia ese orden, aunque en el día a día sea difícil observarlo.
Esta es la esperanza que debe mantener la cohesión en la familia: saber esperar. Saber que, antes o después, ese momento llegará.
¿Qué es lo más importante en este camino? No desesperarse. No quererlo todo ahora, ya, en este momento.
«Es que necesito que hoy mi familia funcione», me decía Carlos. «Quiero que no haya ninguna pelea entre mis hijos. Quiero que hoy todos toquemos la misma sinfonía».
Eso llegará, Carlos. Eso llegará.
Hoy tus hijos se pelean por el mando de la televisión. Mañana aprenderán a negociar. Hoy uno necesita que le escuches y otro que le dejes espacio. Mañana sabrán escucharse entre ellos. Hoy parece que cada uno toca una canción diferente. Con el tiempo, y con mucho trabajo, irán descubriendo la música que pueden hacer juntos.
Lo importante es seguir caminando, con el foco puesto en esa melodía única e irrepetible que solo tu familia puede llegar a tocar.
Pero para eso hay que empezar a afinar los instrumentos. A gestionar el compás y el tempo. A tener en cuenta las esperas, el estado de ánimo de cada uno de los integrantes de la orquesta, el lugar que ocupan y el espacio que necesitan.
Está bien que nuestro corazón clame por alcanzar esa convivencia armónica. Sin perder el foco de que estamos en proceso. No en un instante. Nuestra vida se da en el día a día.
Así que, como le decía a Carlos, si sientes que tu familia se desborda en el inicio de curso y que te deslizas por una espiral de caos, hoy te pido que, ante la desesperanza, pongas confianza en el futuro. Ante la desilusión, pongas un plus de alegría. Y, ante el cansancio, pongas la voluntad de seguir caminando, porque merece la pena. Es cuestión de tiempo.
Día a día, ese caos de familia irá «alcanzando el cosmos», con la ayuda insustituible de todos y cada uno de los miembros de la familia.
* Marta Ruiz de Azcárate es terapeuta matrimonial, especialista en duelo, madre de cuatro hijos, autora de Cambiando el Foco y creadora de contenido en Instagram.