29 de septiembre de 2022

Se conocieron en la década de 1970, pero no se casaron hasta 2005

Se conocieron en la década de 1970, pero no se casaron hasta 2005GTRES

Gente

¿Cómo se conocieron Carlos III y la Reina Camila?

Lucía Santa Cruz, la bella hija del embajador de Chile en Londres, les presentó

El 10 de febrero de 2005, el Príncipe Carlos anunció su compromiso con el que siempre ha considerado su amor de toda la vida: Camila Parker-Bowles. Su relación comenzó a principios de la década de 1970, pero Camilla no encajaba en la Familia Real encabezada por Isabel II como esposa heredera al trono. Fue entonces cuando se separaron en varias ocasiones, se reencontraron en otras tantas, experimentaron matrimonios infelices, adulterio, burlas y odio a la sociedad británica. Casi medio siglo después, fue Isabel II quien realmente puso el punto final en el reconocimiento de la relación de Carlos y Camila. Anunció que Camila recibiría oficialmente el estatus real tan pronto como Carlos ascendiera al trono.
«¿Sabías que mi tatarabuela Alice fue la amante de tu tatarabuelo, el rey Eduardo VII? Así que tenemos algo en común», bromeó Camila cuando conoció al príncipe Carlos en el verano de 1971. Él, de 22 años, acababa de terminar otra historia de amor. Y Camila, de 23 años, estaba experimentando otra traición de su amante, un oficial de la Royal Horse Guards, Andrew Parker-Bowles.
Britain's King Charles III, and Camilla, the Queen Consort meeting to express their condolences following the death of Queen Elizabeth II, at WestminsterHall, in London, Monday, Sept. 12, 2022.

Compartían pasatiempos comunes: los caballos, los perros y la cazaGTRES

Camila, en realidad, vio la relación con Carlos como una forma de molestar a Andrew al principio. A Parker-Bowles tampoco le importó y comenzó una aventura con la hermana menor de Carlos, la Princesa Ana. Pero el Príncipe realmente se enamoró. Inundó a Camilla con cartas de amor y la acosó con largas llamadas nocturnas.
Camilla no era como las chicas del círculo de Carlos III. En lugar de vestidos y zapatos, prefería pantalones de montar y botas de soldado y casi no usaba maquillaje. A pesar de ello, compartían pasatiempos comunes: los caballos, los perros y la caza. Incluso les gustaban los mismos programas de radio. Su relación se convirtió en un romance vertiginoso y en noviembre de 1972, el futuro Rey ya estaba pensando en pedirle que se casara con él. Pero no pudo atreverse, al darse cuenta de que la familia real no aprobaría esta unión. El resto de la historia ya la conocemos. Carlos se casó con Diana de Gales, a quien la Reina sí veía –al principio– como su posible sucesora. Tendrían que suceder dos divorcios y treinta años para que Carlos III y Camila pudieran realmente contraer matrimonio.
Pero, ¿cómo se conocieron? ¿Quién fue el artífice del futuro de la corona británica? Todas las pistas apuntan a Lucía Santa Cruz, la bella hija del entonces embajador de Chile en Londres, Víctor Santa Cruz. Por aquel entonces, Lucía trabajaba como asistente de investigación de lord Butler, el director en aquellos años del Trinity College de Cambridge. La prima de la monarca, Lady Elizabeth Anson, incluso aseguró que Lucía fue el primer amor en la vida de Carlos. Un auténtico flechazo, en cambio, que terminó poco después de ser presentados en una cena organizada por Lord Butler a la que ambos asistieron. Lucía era católica y el Príncipe estaba obligado a casarse con una mujer protestante, a no ser que quisiese renunciar a la corona.
A pesar de ello, siguieron siendo buenos amigos. Algo que demuestra el hecho de que fuera la propia Lucía quien se encargase de encontrarle un nuevo amor. «Mi padre fue embajador en Londres durante cinco años y luego se volvió a Chile. Yo me quedé y resulta que vivía en el mismo edificio que Camilla», reconoció en la biografía de Catherine Mayer. «Nos hicimos muy amigas, porque yo estaba sola y ella fue muy generosa y amable conmigo», rememoró.
Poco después, pensó que su amiga sería la mujer perfecta para el heredero británico. «Siempre pensé que necesitaba una vida más emocional. Y Camila era muy humana y cercana, una persona muy cálida que pensé que le vendría bien tener en su vida. […] Él solía venir a mi casa a tomar una copa o a recogerme. Y un día le dije: '¿Te importa que suba Camila?'».
Mientras Carlos se casaba con Camila, Lucía Santa Cruz lo hizo con el expolítico Juan Luis Ossa, con quien tuvo cuatro hijos –la primogénita falleció al nacer–. Historiadora de profesión, ha trabajado para empresas como Nestlé y el Banco Santander, además de ejercer como escritora, columnista y directora de la televisión nacional chilena.
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