Carlos Alcaraz golpea una derecha en la final de Roland Garros
Gente
El deporte por el que Alcaraz estuvo a punto de abandonar el tenis
A día de hoy resulta impensable, pero el tenista murciano pudo dejar la raqueta por otra disciplina completamente distinta
El pueblo español en el que se refugia Carlos Alcaraz cuando no juega al tenis
El rugido de la multitud todavía resuena en la pista Philippe Chatrier donde Carlos Alcaraz y Jannik Sinner libran una batalla épica sobre tierra batida para lograr la victoria en Roland Garros. Mientras esperamos un resultado favorable para el murciano entre intercambios de voleas, derechas y reveses, lo más llamativo de la tarde es ser testigo de la feroz concentración con la que ambos jugadores asumen la final del Grand Slam parisino.
De hecho, no es casualidad que el propio Alcaraz haya comparado su experiencia en la pista con la de otro deporte: el ajedrez. Y sí, es un deporte y no un juego, pese a que cuando oigamos esa palabra siempre la asociemos a un gran esfuerzo físico. Sin embargo, pese a que no haya que dar un solo paso salvo con los peones, caballos o cualquier otra pieza del tablero, el ajedrez es considerado como tal debido a su carácter competitivo, su intensidad mental y su gran desgaste psicológico.
Lo que muchos no saben es que, en algún momento de su vida, Alcaraz estuvo a punto de dejar el tenis para dedicarse a este deporte de la mente. En una entrevista con Marca, el murciano reveló que, durante su adolescencia, el ajedrez ocupó un lugar importante en su vida. Un lugar tan prominente que llegó a pensar seriamente en abandonar la raqueta para dedicarse profesionalmente a las piezas y al tablero.
«Me ayuda a estar más rápido mentalmente, observar jugadas, a ver el movimiento que quieres hacer, la estrategia... a estar concentrado todo el tiempo», explicó el joven de El Palmar, subrayando cómo este juego le brindó habilidades cognitivas que luego ha trasladado al tenis. Y es que, como él mismo sostiene, «en el ajedrez, como en el tenis, te despistas un momento y ya se revuelven las partidas. En este aspecto, son dos disciplinas bastante parecidas».
En esa misma entrevista, el tenista reconoció que, antes de cada partido, se echa la siesta y juega una partida de ajedrez. «La recuperación era clave y las siestas antes de los partidos para mí lo son. Y el ajedrez me ayuda porque estás concentrado, la cabeza te funciona...», apuntó.
El español también es aficionado al fútbol. Es más, cuando no está jugando al tenis es fácil encontrarle viendo un partido de su equipo favorito: «Soy muy del Real Madrid y no me pierdo nada cuando viajo», explicó en una entrevista a Defensa Central. Por si fuera poco, también se maneja a la perfección en el golf, otro deporte que requiere precisión, concentración y estrategia. Sin embargo, es en el ajedrez donde parece haber encontrado un terreno fértil para su crecimiento mental, algo que, según él mismo ha manifestado, le ha sido invaluable en su evolución como tenista.
Carlos Alcaraz podría igualar otro registro de Rafa Nadal en Roland Garros
No es fácil de imaginar, por supuesto, a Alcaraz alejándose de la pista para dedicarse al tablero. El mundo del tenis le ha sonreído desde que irrumpió con fuerza en el circuito profesional. Con victorias en el US Open, Mutua Madrid Open, Queen's y Wimbledon, entre otros logros, el murciano ha consolidado su lugar entre los mejores del mundo. Sin embargo, la reflexión sobre el ajedrez, un deporte donde la concentración y la toma de decisiones rápidas juegan un papel crucial, parece haber moldeado su manera de enfrentar el tenis.