Inmaculada Sanz, en una imagen de archivo
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La discreta vida privada de Inmaculada Sanz, la alcaldesa sustituta de Almeida durante su baja de paternidad
Cuando Teresa Urquijo dé a luz a Lucas, el mando de la administración de Madrid descansará en manos de la actual vicealcaldesa
«Cuando uno es padre-abuelo, no quiere perderse ni un solo minuto». Así confesaba Almeida a Ana Rosa Quintana sus ganas de conocer a su hijo. Su mujer, Teresa Urquijo, sale de cuentas este mes de junio y el alcalde ya ha asegurado en varias ocasiones que disfrutará todo lo que pueda de su hijo Lucas. «Ser padre a los 50 tiene una serie de desventajas, pero también de ventajas», reconocía en su entrevista en televisión con una sonrisa.
Hace ya meses que confirmó que disfrutaría de la baja de paternidad como cualquier otro padre. «Estaré ahí seis semanas. En mi caso me merece la pena», matiza. No solo para poder vivir los primeros meses de su bebé sin separarse de él, sino también para «estar con la madre, por supuesto».
En su ausencia, el mando de la administración de Madrid descansará en manos de Inmaculada Sanz, actual vicealcaldesa. Pero no recoge el testigo por eso, sino por ser la primera teniente de alcalde. Como se explica en el Reglamento Orgánico del Gobierno y de la Administración del Ayuntamiento de Madrid en su artículo 12, «en los casos de vacante, ausencia o enfermedad del alcalde será sustituido por los tenientes de alcalde por el orden de su nombramiento».
La «zamorana con espíritu madrileño» no es la primera vez que ejerce como alcadesa en funciones ya le sustituyó el año pasado cuando Almeida disfrutó de sus días de luna de miel conociendo las bondades de dos destinos paradisíacos como Bután y Maldivas. «Los madrileños están en muy buenas manos; insisto, una persona de mi confianza, con quien he trabajado más de 14 años [...] es la persona indicada y adecuada para la reelección y para ser la número 2», explicó en su día.
Ahora, que el periodo se alargará a los seis meses de duración, tomará el bastón de mando con «mano de hierro en guante de seda», como Almeida ha definido en más de una ocasión su forma de manejar la gestión del Consistorio. El edil confía en su número dos, ya que tiene «el Ayuntamiento en su cabeza».
Inmaculada Sanz, junto a Isabel Díaz Ayuso en la entrega de las Medallas de San Isidro en 2024
Ella, por su parte, se define como una persona «trabajadora, solvente y defensora del trabajo en equipo». Comenzó su andadura en el Partido Popular cuando se afilió al cumplir la mayoría de edad. Más tarde coincidió como miembro activo de Nuevas Generaciones con Isabel Díaz Ayuso, mientras estudiaba Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Autónoma de Madrid. Después llegaría el gabinete de consejería de Familia y Asuntos Sociales y la coordinación de la Dependencia. Ya en 2015 entró
Con Almeida coincidió, primero, en la Comunidad de Madrid y, después, en el Consistorio de la capital. De hecho, fue su jefa de campaña en las elecciones municipales de 2019 y en los pasados comicios de mayo de 2023, donde el PP se consagró con mayoría absoluta.
En el terreno personal, la política tiene marcado a fuego la muerte de su padre cuando apenas era una niña. Su madre se vio obligada a sacarlos –a ella y a su hermano– adelante con su negocio familiar en Zamora, su ciudad natal. Sin embargo, con el tiempo, decidió mudarse a Madrid para darles un futuro mejor.
«Recuerdo con horror los primeros años, fue un palo muy duro. Mi madre tenía que trabajar diez o doce horas diarias y nos veíamos menos de lo que queríamos», explica en una entrevista. «Todo lo que tengo en la vida se lo debo a ella. Madrid nos acogió en aquel duro momento y ahora trabajo para que la ciudad siga siendo así». A día de hoy, la capital se ha convertido en el hogar que disfruta junto a su marido y sus dos hijos, a quienes protege de forma hermética, pero define como lo mejor de su vida y su principal apoyo.