José Bono con su exmujer y sus hijos, Jose y Amelia, este domingo
El fiestón del 75º cumpleaños de José Bono en una finca en Toledo con sus opacos negocios en el punto de mira
El exministro socialista se ha reunido con su familia y numerosos amigos en La Quinta de Amando, una finca para bodas
La familia Bono no tiene ningún reparo en alardear de su alto tren de vida en redes sociales. Una vez más han vuelto a presumir de felicidad en la celebración del 75º cumpleaños de José Bono, el pasado domingo, con una gran fiesta sorpresa en La Quinta de Amando en Toledo. En los vídeos e imágenes publicados se puede ver la llegada del expresidente de Castilla-La Mancha escoltado por su hijo, el jinete José, mientras los invitados le esperan en el interior. «Felicidades» gritaron al verle aparecer. Bono se muestra muy cómplice con su exmujer Ana Rodríguez, con la que mantiene una excelente relación 15 años después de su divorcio. También asistió su hija Amelia, la encargada de publicar todo el contenido gráfico.
Los invitados disfrutaron de un copioso almuerzo con paella y migas manchegas entre otros manjares. Bono sopló las velas de una tarta de chocolate que sostenían sus nietos, los hijos de Amelia y Manuel Martos, y el expolítico incluso trató de apagar el fuego con la mano. En el fondo, dos grandes globos dorados con el número 75.
La Quinta de Amando es un espacio con vistas a la ciudad imperial Toledo diseñado para la organización de bodas y eventos con capacidad para 600 personas y parking propio. Cuenta con amplios y luminosos espacios, tanto interiores como exteriores de gran capacidad, con estructura industrial. Ofrecen menús de celebración desde 125 euros.
Jose Bono y su hijo a su llegada a la fiesta
El alto nivel de vida del que disfruta la familia gracias su abultado patrimonio levanta sospechas. Hace solo una semana, Amelia Bono compartía unas imágenes desde la estación de esquí de Baqueira, la más cara de España, envuelta en pieles y con un bolso de marca. «Estrenando temporada de nieve. Gracias Baqueira por estos días», escribió en su cuenta de Instagram. Una imagen muy controvertida que en seguida recibió contestación. «Muy animalistas y muy socialistas», escribieron. «Amelia Bono no hace más que alardear del dinero que nos robó su padre, pero aquí no pasa nada», añadió otro usuario. La primogénita de Bono también acapara titulares por su nuevo noviazgo con su entrenador personal, Alejandro Reina. «Hay una persona especial en mi vida», anunció ella misma en su cuenta de Instagram. Habrá que ver cómo queda su acuerdo de divorcio con Manuel Martos en términos económicos.
La ostentosa imagen de Amelia Bono llega días después de que saliese a la luz que una de las sociedades de la familia, Ahorros Familiares Saja, finalizó 2024 con un balance que les permitió repartir 800.000 euros en dividendos entre sus accionistas. La compañía fue creada en 2004, cuando Bono ocupaba la cartera de Defensa en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el accionariado está en manos de su exmujer y de sus cuatro hijos.
Amelia Bono en Baqueira
La operación que permitió cerrar el ejercicio con ese beneficio responde a la venta de un ático situado en el barrio de Salamanca, adquirido en 2009 y que hasta ahora mantenían como inversión alquilándolo, tal y como adelantó Vanitatis. El inmueble cuenta con terraza, garaje y trastero. Pese a su actividad intensa, la sociedad funciona con una estructura mínima: mantiene un capital social de 70.000 euros y carece de personal contratado.
Quien también está pendiente de la actividad de José Bono es el Gobierno de EE.UU. quien ha solicitado oficialmente a España información sobre su actividad en Venezuela, en el marco de una investigación que también afecta a Zapatero. La justicia norteamericana considera a Bono un actor clave en el origen de las conexiones entre el socialismo español y el chavismo, y lo examina desde hace meses como posible intermediario. También resultan polémico los movimientos del exministro en República Dominicana y su implicación en contratos millonarios y sobrecostes del 250 %. Algunos consideran que su caída es cuestión de tiempo.