El exministro José Luis Ábalos
El plan de Nochevieja de Ábalos contado por un funcionario de prisiones: langostinos, uvas en la celda y nada de alcohol
El exministro de Sánchez atraviesa su Navidad más difícil en la cárcel de Soto del Real compartiendo celda con Koldo García
«No, no habrá alcohol. Me cansa esa ridiculez, es una leyenda urbana». José Luis Ábalos no podrá brindar con un espumoso en los primeros minutos del 2026 desde la cárcel de Soto del Real. El Debate se ha puesto en contacto con un funcionario de prisiones para conocer cómo celebran los internos la Nochevieja. El exministro de Pedro Sánchez entró en prisión provisional sin fianza el 27 de noviembre por orden del Tribunal Supremo en el marco del caso PSOE y atraviesa su Navidad más delicada lejos de su familia y con un horizonte judicial muy oscuro.
Quizá lo más llamativo sea conocer el menú que se sirve en la trena en una noche en la que los hogares españoles se llenan con las mejores viandas. «En Nochevieja el presupuesto para el menú de los internos es el doble que un día normal. La cena es estupenda y el menú especial. Suelen tener una fideuá o un arroz especial y seguro, langostinos, acompañados de alguna carne especial. Y luego algún dulce como polvorón o mazapán», declara. Eso sí, no toman las uvas de forma conjunta, puesto que los presos deben estar en sus celdas a las 20.30 horas. «Con el racionado se entrega una bolsita de 12 uvas. Algunos las tomarán como postre y otros las guardarán para la celda. Tienen que cumplir el horario. Imagínate el desparrame con los presos fuera hasta las 00.00 horas, teniendo en cuenta que los funcionarios del turno de noche son menos que durante el día».
No hay duda de que Ábalos, quien comparte celda con Koldo García, seguirá las Campanadas a través de su televisión. Como en otras cárceles antiguas, en Soto del Real los presos deben costeársela. «Ábalos no tendrá ningún problema porque ha adquirido una tele rápidamente. Solo pueden tener televisiones compradas por ellos mismos y deben cumplir unas medidas».
El menú se sirve en bandejas de plástico con cuatro compartimentos y los cubiertos y el vaso, también de plástico. Las mesas del comedor de Soto del Real son para cuatro personas y los presos siempre ocupan el mismo lugar.
Furgón de la Guardia Civil, donde viajan José Luis Ábalos y Koldo García, el 27 de noviembre de 2025, en Soto del Real, Madrid (España)
Durante el día, suelen programar alguna actividad especial en la que incluso pueden participar personas del exterior; partidos de fútbol o baloncesto, ping pong o actividades musicales. Cuando terminan de cenar, regresan a las celdas y se produce el cierre regimental y automatizado. Llegan los funcionarios del turno de noche y hacen el último recuento del día. «Lo que sí te aseguro es que el trato de los funcionarios a los presos es absolutamente igualitario. Eso sí, los que tienen dinero pueden comprar algunas cosas al exterior por el servicio de demandadero. En el economato pueden conseguir algún turrón o producto típico de estas fechas».
Este funcionario quiere hacer hincapié en que el alcohol está totalmente prohibido en el interior de las cárceles. «Algunos presos intentan destilar una especie de orujo obtenido de fruta fermentada que en el argot carcelario conocemos como chicha, bien para consumo personal o para comercializarlo ilegalmente. Damos grandes batidas de cacheo en estas fechas para interceptar ese mejunje y retirarlo», cuenta como curiosidad.
Menú para musulmanes
Hay un racionado general, pero la Institución se adapta a la diversidad étnica y religiosa y a las necesidades individuales. «Hay gran cantidad de musulmanes y tienen menú adaptado. Hay menú especial también para vegetarianos y por circunstancias médicas como diabéticos, alergias o intolerancias alimentarias».
Evidentemente, son días especialmente complicados. «La Navidad es muy delicada para la vida carcelaria. Es el momento donde hay más riesgo de suicidios y autolesiones. Muchos recuerdan a sus familiares ausentes, entristecen y tratan de obtener algún tipo de sustancia para colocarse y hacer estos días más llevaderos». Tanto en Nochebuena como Nochevieja se permite, previa solicitud al funcionario responsable, el cambio de celda a aquellos que estén de forma individual para no pasar la festividad en soledad.