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Hortensia Herrera y Juan Roig, en una imagen de archivo

Hortensia Herrera y Juan Roig, en una imagen de archivoEP

El nuevo éxito de Juan Roig al frente de Mercadona

Las cifras apoyan la predicción del empresario sobre cómo cambiará la forma de comer en casa

Cuando Juan Roig habla, el sector de los supermercados presta atención. El presidente de Mercadona lleva tiempo defendiendo una idea que suena casi futurista: que a mitad de este siglo, en muchos hogares, las cocinas dejarán de ser el centro de la vida diaria. «Lo dije y lo mantengo: en el siglo XXI no habrá cocinas», ha afirmado en más de una ocasión. No se refiere a que dejemos de comer en casa, sino a que cada vez más personas llegarán con la comida ya preparada, lista para calentar y servir.

Detrás de esa frase hay números que empiezan a darle sentido. El negocio de los platos preparados crece más rápido que el resto del sector alimentario, y Mercadona se ha colocado como líder claro. Según datos del mercado, más del 50 % de la comida preparada que se vende en los supermercados españoles sale de sus tiendas. Dicho de otra forma: de cada diez platos listos para comer que compra un cliente, unos cinco los adquiere en esta cadena, que ofrece opciones tan variadas como lentejas, albóndigas con patatas, espaguetis a la carbonara o macarrones a la boloñesa, entre otros.

Para entender la magnitud, conviene comparar. En el conjunto del gran consumo (es decir, todos los productos que se compran habitualmente en el súper, desde alimentos hasta artículos de limpieza) la cuota de mercado de supervalenciano ronda entre el 25 % y el 30 %. En la comida preparada, su peso es mucho mayor. Sus competidores están lejos: Carrefour se mueve alrededor del 10 %, Lidl en torno al 8 % y otras cadenas como Consum por debajo del 4 %.

Desde un punto de vista económico, esto refleja un cambio en los hábitos de los hogares. La gente sigue comprando ingredientes para cocinar, pero cada vez valora más el tiempo. Hacer una comida en casa puede llevar una hora o más. Comprar un plato ya preparado, solo unos minutos. Esa diferencia se ha convertido en un motor de crecimiento para el sector. Mientras el consumo general en supermercados crece alrededor de un 5 % al año, la venta de platos preparados lo hace cerca del 9 %, casi el doble.

La apuesta por este modelo empezó en 2018 con la creación de la sección «Listo para comer». Fue una inversión importante: cocinas dentro de las tiendas, personal especializado y desarrollo de recetas propias. Hoy, esa división ya es rentable, según la empresa, y sigue ampliándose. Está presente en unas 1.200 tiendas de las más de 1.600 que hay en España y cada año incorpora nuevos platos, desde opciones sencillas como arroces y ensaladas hasta elaboraciones más completas como salmón con verduras o costillas asadas.

El efecto se nota también fuera de los supermercados. Empresas proveedoras, sobre todo en regiones como Navarra, han visto crecer su facturación con fuerza gracias a la demanda de tortillas, platos precocinados y recetas tradicionales listas para vender. Algunas de ellas han aumentado sus ingresos alrededor de un 20 % en un solo año.

Las cifras globales de la compañía acompañan esta tendencia. En 2024, Mercadona ganó más de 1.380 millones de euros, un 37 % más que el año anterior, y mantiene una cuota de mercado cercana al 28 %. Eso significa que casi uno de cada tres españoles hace su compra habitual en sus tiendas.

¿Significa esto que las cocinas van a desaparecer? Probablemente no tan rápido. Los estudios indican que cerca del 60% de los hogares todavía cocina a diario.

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