José Luis Sena, fundador de las gorras Oblack, e Illia Topuria
José Luis Sena, fundador de las gorras Oblack: «Siempre le estaré agradecido a Juan Roig, él me dio el mejor consejo»
El empresario valenciano acaba de publicar Oveja negra millonaria donde narra su trayectoria profesional y personal
Una oveja negra que va a contracorriente. Así se ha sentido siempre José Luis Sena, el fundador de la marca de gorras Oblack, que ha coronado cabezas tan visibles como la de Illia Topuria, Alejandro Sanz, Isabel Díaz Ayuso o Vicky Martín Berrocal. Nacido en Aldaia hace 46 años nunca le importó lo que opinasen de él. Ni era buen estudiante, ni tenía capacidad para socializar ni se adaptaba a las normas establecidas en el colegio o en casa. Un incomprendido que empezó a trabajar en la pastelería familiar hasta que se decidió a emprender. Hoy narra su éxito, su caída y su aprendizaje en Oveja negra millonaria (Somos B, 2025).
–¿Por qué decidiste sacar este libro?
–Esto es más que un libro, es un manual para la vida, para ser feliz y encontrar la paz que habita en nuestro interior. Desde pequeño fui etiquetado como raro u oveja negra y desde siempre quise convertir esta debilidad en una fortaleza. Para ello creé Oblack, «O» de oveja, «black» de negra. Este fue el primer peldaño para decirle al mundo que pensar diferente no es algo malo. Todos somos únicos y diferentes pero nos programan para encajar en el molde social. Este libro inspira a defender tu individualidad, y hacer de ella tu máximo poder. En este libro habló de mis experiencias, de salud, dinero y amor, y de cómo estos tres pilares influyen de forma positiva o negativa en cada uno de nosotros.
–A pesar del éxito de Oblack, en 2024 abandonaste el puesto como CEO de la empresa.
–Durante muchos años luché contracorriente para hacer de Oblack la mejor marca de gorras del mundo. Por el camino fui olvidando lo esencial, cuidarme a mí a mi familia y mis amigos. En resumen me olvidé de vivir, como decía Julio Iglesias, y las consecuencias fueron muy graves, estuve a punto de tener una enfermedad con poca posibilidad de cura y esto me alertó. Fue ahí cuando decidí salir de la operativa de la empresa y atenderme, me pasó un poco como a Steve Jobs en su época de Apple.
Cuando todo parecía tener sentido y me empezaba a recuperar, viene la dana y nuestros almacenes son arrasados por completo, sufro las consecuencia a nivel personal y profesional perdiendo muchas cosas materiales, y es en ese momento donde me hago una pregunta: ¿Para que sirve estar 10 años trabajando por algo que está fuera de mi si en cuatro horas de una catástrofe natural se puede perder todo?
Vicky Martin Berrocal con gorra de Oblack
–¿En qué momento se encuentra la empresa?
–Después de la dana estuvimos cinco meses sin vender, pero ahora mismo la empresa funciona a la perfección. Vendemos en 22 países de la Unión Europea y hay un nuevo CEO. Yo estoy fuera de la operativa, solo soy fundador y accionista. De números prefiero no hablar en esta etapa de mi vida.
–¿Cuál ha sido la importancia de Juan Roig en Oblack?
–Juan Roig fue una pieza clave en el desarrollo de Oblack. Gracias a su Lanzadera de empresas aprendimos grandes lecciones de vida. Sinceramente creo que si no hubiéramos pasado por allí y Juan me hubiera impactado con sus preguntas y metodología, Oblack nunca hubiera sido lo que es. Siempre le estaré agradecido, me dio el mejor consejo.
–¿Cuál fue?
–Me hizo plantearme algunas preguntas. «¿Para qué quieres vender muchos más productos?» Él me dijo: «Haz solo gorras y se el líder mundial».
Otra cosa que me enseñó y por la que le estoy agradecido fue a comunicarme con las personas de forma fácil y entendible, sin palabras complejas o derivadas del inglés. Juan me dijo: «Si quieres que tu negocio triunfe tienes que hablar con un lenguaje que pueda entender todo el mundo, desde un niño a una persona de mi edad. Si no lo haces así no triunfarás».
Juan Roig
–¿Tienes algún otro proyecto en mente?
–Ahora mismo estoy centrado en mi libro, he aprendió una cosa muy importante. Cada ser humano ha venido a crear impacto y a aportar un valor especial, esto hay que descubrirlo y cuando lo haces disfrutar viviendo de ello, es lo que llaman «El propósito de vida».