La Princesa Leopoldina de Liechtenstein con su padre
La discreta boda de invierno de Leopoldina, la princesa de Liechtenstein que eligió Lisboa
la novia es hija del Príncipe Gundakar de Liechtenstein y de la Princesa María de Orleans
La novia no eligió la catedral de Florián en Vaduz, como era de esperar. Este sábado, en Lisboa, se celebró una romántica boda con invitados de la realeza europea. La Princesa Leopoldina de Liechtenstein se casaba el día de San Valentín con el empresario Bruno Walter Pedrosa João en la capital portuguesa.
La Princesa Leopoldina con su padre
La novia es la hija mayor del Príncipe Gundakar de Liechtenstein y de la Princesa María de Orleans. Los duques de Braganza, Duarte e Isabel Heredia, que residen en Portugal y son familia, estaban entre los invitados al enlace. También asistió el alcalde de Lisboa a esta bonita boda celebrada en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús.
Los duques de Braganza tras finalizar la ceremonia
El padre de la novia es hijo del Príncipe Juan de Liechtenstein y la Princesa Clotilde Thurn y Taxis. La madre es hermana del conde de París, actual jefe de la Casa Real de los Orleans. El novio es el director general de Nobres E Prósperas-Lda, una compañía cinematográfica con sede en Lisboa especializada en producciones publicitarias. Proviene de una familia conectada al mundo creativo, pues es hijo del director brasileño Carlos Pedrosa João y Solange Helena Walter.
Gundakar de Liechtenstein y su mujer María de Orleans, tras abandonar la iglesia .
Esta boda de invierno dejó unos estilismos con pieles y abrigos propios de la temporada. La novia, muy sencilla, lució un traje de estilo clásico entallado y de manga larga francesa, combinado con un sencillo velo de tul de plumeti con larga cola rematado con unas flores en la cabeza sobre el cabello recogido en un moño bajo. Lo que más llamó la atención de su elegante y sobrio estilismo nupcial fueron las joyas: un collar de aguamarina a juego con los pendientes.
Leopoldina de Liechtenstein y Bruno Walter Pedrosa João
Leopoldina, a sus 35 años, nacida en Viena, pertenece a una de las casas reales más ricas de Europa. El pequeño principado montañoso ubicado en el corazón del continente es tan rico como discreto y la familia soberana, también.