23 de mayo de 2022

Fachada del edificio de Gobernación en la Puerta del Sol de Madrid (1860)

Fachada del edificio de Gobernación en la Puerta del Sol de Madrid (1860)Biblioteca Nacional de España

La historia del emblemático reloj de la Puerta del Sol de Madrid

El reloj de la Puerta del Sol es un de los símbolo más distintivos de Madrid, pero sin duda destaca por ser el lugar en el despedimos el año con sus 12 campanadas

El reloj de la Puerta del Sol culmina la Casa de Correos y protagoniza cada año la noche del 31 de diciembre marcando las campanadas que acompañan a las 12 uvas. Pero tiene una historia más allá de la tradicional despedida del año. 
Durante el siglo XIX los madrileños acostumbraban a mirar la hora en el reloj de la desaparecida Iglesia del Buen Suceso –situada en la actual tienda Appel de la plaza de la Puerta del Sol– que tenía un reloj con una única manecilla, por lo que era poco preciso hasta que en 1854 es derribada y los transeúntes de la plaza madrileña se quedaron sin una referencia horaria lo que impulsó la colocación de un reloj en la parte superior del Edificio de Gobernación fabricado por Tomás de Miguel pero seguía siendo poco exacto, pues contaba con tres esferas en las que se mostraba la hora y a veces llegaba a mostrar una hora distinta en cada una de ellas. 
Puerta del Sol de Madrid en 1857, antes de la reforma

Puerta del Sol de Madrid en 1857, antes de la reformaBiblioteca Nacional de España

Para resolver este problema y ante la importancia de tener un reloj en la plaza se decide ponerse en contacto con uno de los más prestigiosos relojeros españoles, José Rodríguez Losada que tuvo que huir a Londres por sus ideas políticas. En una de las ocasiones que regresó a España, pasó enfrente del Edificio de Gobernación y se dio cuenta del mal estado del reloj y a su regreso a Reino Unido decidió que construiría una maquinaria nueva para culminar la plaza. 
Tres años después de su visita, al finalizar el nuevo reloj, lo regaló al Ayuntamiento de Madrid y el 19 de noviembre de 1866 sería inaugurada en la plaza por la Reina Isabel II como conmemoración de su cumpleaños.
La precisión de este reloj se pudo comprobar desde el principio, de hecho solo sufre un retraso de cuatro segundos al mes. En 1928 sufrió el desprendimiento de una de sus pesas que llegó a traspasar el suelo hasta llegar al despacho del Gobernador. Un año más tarde aparecería también en el cine con la película El misterio de la  Puerta del Sol, considerada la primera película sonora española y en la que se pudieron escuchar el sonido de sus campanadas. Años más tarde, durante la Guerra Civil, en 1936 debido al estallido de una bomba en la calle Mayor se dañaron sus cuatro esferas por lo que se decidió tapiarlas hasta que terminase la contienda a excepción de la principal que daba a la plaza y que fue sustituida. 
Sin embargo, su fama llegaría con la primera retransmisión de las campanadas de nochevieja en el año 1962 en la que Televisión Española puso imagen y sonido a esta tradición. 
Maquinaria del reloj de la Puerta del Sol

Maquinaria del reloj de la Puerta del SolEFE

Como curiosidad, la bola que cae para marcar el inicio de las 12 campanadas se colocó en 1890 para que la gente supiera que cuando cayese iban a comenzar a sonar los cuartos. 
Y desde 1996 cuenta con un equipo de relojeros bajo el mando de Jesús López-Terradas. Para el mantenimiento del reloj acuden todas las semanas para remontar las pesas que están en su parte más baja, comprueban que todos los cables estén bien, además de revisar toda la maquinaria. 
Este equipo cada fin de año retira el retén que sujeta la bola cuando quedan exactamente 28 segundos para que el reloj indique las 12 y podamos dar la bienvenida a un «nuevo y próspero año».
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