01 de diciembre de 2022

Crisis de los misiles de Cuba

Crisis de los misiles de Cuba

¿En qué se asemeja la crisis de los misiles de 1962 con la situación actual?

Joe Biden advertía del peligro de que se utilizasen armas nucleares en Ucrania: «Es la primera vez desde la crisis de los misiles de Cuba que hay una amenaza directa del uso de armas nucleares»

El pasado jueves 6 de octubre el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, se encontraba distendido en Nueva York, en una de las habituales galas de recaudación de fondos de su partido, pero al dirigirse a los medios mudó su expresión y adoptando un semblante solemne aseguró que «es la primera vez desde la crisis de los misiles de Cuba que hay una amenaza directa del uso de armas nucleares», lo que podría llevar a un «Armagedón».
La referencia histórica de estas inquietantes declaraciones abre unos cuantos interrogantes. ¿Estuvo el mundo realmente cerca de una guerra nuclear? ¿Es comparable a la situación actual? ¿Puede la humanidad sacar lecciones útiles de aquella crisis?

Antecedentes a la crisis de los misiles

Fotografía de referencia de la CIA de un misil balístico soviético de medio alcance (SS-4 en documentos estadounidenses, R-12 en documentos soviéticos) en la Plaza Roja de Moscú

Fotografía de referencia de la CIA de un misil balístico soviético de medio alcance (SS-4 en documentos estadounidenses, R-12 en documentos soviéticos) en la Plaza Roja de Moscú

Todo empezó en abril de 1961 en playa Girón, nombrada así, por cierto, por un pirata francés degollado en la isla por los españoles. La playa está situada en una paradisiaca bahía cubana de arrecifes coralinos y aguas transparentes. La Bahía de Cochinos. Allí y en la cercana playa larga se produce un desembarco de fuerzas cubanas en el exilio en una operación patrocinada por la CIA. Kennedy, recién estrenado en la Presidencia, (apenas tres meses), comete un error de principiante y se deja convencer por sus servicios secretos de las bondades del desembarco. La operación, sin apenas apoyo naval y aéreo, para no involucrar, más de la cuenta, a Estados Unidos, se salda con un estrepitoso fracaso. El peor de su presidencia. Tendrá además consecuencias. Así los mandatarios cubano y soviético, Castro y Kruschev, respectivamente, alcanzarán un acuerdo para desplegar misiles nucleares en Cuba.
El 14 de octubre de 1962 un avión espía U2 estadounidense fotografía la construcción de rampas de misiles en la isla. Comienzan así 13 días de infarto, de los que se cumplen ahora sesenta años. El pasado día 14, Kindelán y Durwin publicaron en este periódico un artículo sobre la crisis muy clarificador y completo, por lo que, para no ser reiterativo, invito a su lectura y me limitaré a responder a las preguntas que planteaba al principio.

¿Estuvo el mundo realmente cerca de una guerra nuclear?

Sí. El mundo estuvo muy cerca de un desastre nuclear, pero no solo por la partida de póquer entre Kennedy y Kruschev, si no, también, porque la URSS había enviado a Cuba cuatro submarinos, de la clase Foxtrot, con armamento nuclear y debido a las dificultades de comunicación, el capitán, el segundo oficial y el oficial político podían tomar la decisión de apretar el botón. Como las órdenes eran pasar desapercibidos, los submarinos permanecían sumergidos la mayor parte del tiempo y la tripulación tuvo que soportar unas condiciones extremas. Los últimos días de la crisis, oficiales y tripulantes estaban exhaustos. La marina de los Estados Unidos no paraba de darles caza y llegó a localizar a tres de ellos, a los que lanzó cargas de profundidad, no con la intención de hundirlos sino de que emergiesen. Tiempo después los capitanes de estos submarinos reconocieron que estuvieron a punto de utilizar los torpedos con cabezas nucleares y, de hecho, en el caso del B-59 del capitán Savitsky, no se llegó a lanzar porque el segundo de a bordo, Vasily Arkhipov, uno de los tres oficiales necesarios para tomar la decisión, se negó.

Fue importante el mantener canales de comunicación abiertos, buscar soluciones diplomáticas y estar dispuestos a realizar algunos sacrificios y concesiones

Semejanzas y diferencias con la actualidad

¿Es comparable a la crisis actual? Hay algunas semejanzas y bastantes diferencias. La semejanza más clara es que tanto entonces como ahora existe el riesgo de llegar a una escalada nuclear. Más allá de las amenazas de Putin, su ambigua doctrina para la utilización del arma atómica y de las declaraciones de Biden, (matizadas posteriormente por el portavoz de defensa Todd Breasseale), la mayor parte de los expertos coinciden en que, si bien no hay indicaciones de la inteligencia occidental que señalen un uso inminente, el riesgo existió entonces y existe ahora.
La segunda similitud es que, en ambos casos, una potencia ha pretendido defender el «status quo» en una zona que considera de su influencia. En el primer caso, a través de una invasión fallida primero y un bloqueo naval después y en el caso actual por una primera invasión y posterior anexión en la península de Crimea en 2014 y una segunda invasión en febrero de este mismo año, con la anexión, también ilegal, de otras cuatro regiones orientales, que la potencia agresora ni siquiera controla completamente.
Diferencias. La primera es obvia. Existía un mayor equilibrio de poder entre La URSS y Estados Unidos. Las alianzas y los principales actores entonces y ahora también son distintos. La segunda gran diferencia es que en 1962 existieron canales de comunicación tanto a través de terceros como más directos, por ejemplo, el del corresponsal de ABC News, John A. Scali con el agente del KGB Aleksander Fomin (o Feklisov, su nombre real) o entre el Fiscal general Robert Kennedy y el Embajador soviético, Anatoly Dobrynin. Estos canales para intentar llegar a una salida aceptable entre Rusia y EE.UU. o no existen o se desconocen y la intermediación voluntariosa del presidente turco, de momento, no está dando resultados. Otra gran diferencia es que, tras el fracaso de bahía de Cochinos, se volvió a una situación de guerra fría, a pesar de que durante la crisis se derribó un U2 estadounidense y el incidente con los submarinos ya relatado.

La moderación y prudencia de Kennedy fue fundamental para salvar la crisis

En la actualidad se trata de una guerra en caliente en donde todos los días hay víctimas militares y civiles, en donde existen graves vulneraciones de derechos humanos por parte, posiblemente, de ambos, pero claramente del agresor, con lo cual, la situación puede llegar a ser más volátil y peligrosa y más difícil el alcanzar soluciones. Por último, en la partida entre Kennedy y Kruschev, este último sabía que, si perdía en el acuerdo alcanzado, le costaría el puesto, como así fue, pero llegó a anciano. Además, Kennedy, siguiendo el consejo del exembajador en la URSS Thompson, le ofrece una salida honorable. A cambio de retirar los misiles de Cuba no habrá nuevo intento de invasión de Cuba y retirará los misiles de Turquía. En la actualidad cualquier acuerdo parece muy lejano y el Presidente ruso no tiene ninguna salida. Lo que también convierte la situación en más peligrosa.

¿Puede la humanidad sacar lecciones útiles de aquella crisis?

Lecciones. La moderación y prudencia de Kennedy fue fundamental para salvar la crisis. El no haber hecho caso a los halcones de su gobierno y de su cúpula militar, que pedían una invasión inminente de Cuba, optando por una postura menos belicista como la del bloqueo naval, fue esencial. También fue importante el mantener canales de comunicación abiertos, buscar soluciones diplomáticas y estar dispuestos a realizar algunos sacrificios y concesiones. Su presidencia será, sobre todo, recordada por haber evitado una guerra nuclear.
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