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Última vez que Hitler apareció con vida ante una cámara.

Última vez que Hitler apareció con vida ante una cámara.

Picotazos de historia

¿Quién era el niño que aparece en la última filmación de Hitler?

Fue la última vez que Hitler apareció con vida ante una cámara. Era marzo de 1945 y el führer saludaba a un grupo de adolescentes condecorados por su valentía. Entre ellos, Alfred Zech

Die Deutsche Wochenschau (El Noticiero Semanal Alemán) fue un noticiero —como nuestro NO-DO— producido por el Ministerio de Propaganda y que obligatoriamente se proyectaba en los cines antes de la película que se quería ver. El noticiario nº 755, de fecha 23 de marzo de 1945, mostró unas imágenes icónicas que darían la vuelta al mundo.

Se trata de las últimas imágenes de Adolf Hitler con vida. En el documental vemos al führer saludando, en el jardín de la Cancillería, a un grupo de veinte miembros de las Juventudes Hitlerianas y de la organización juvenil Jungvolk (Juventud Alemana), que era la rama más joven de las Juventudes Hitlerianas.

Erróneamente se ha dicho que nos muestra a Hitler condecorando a los muchachos. Esto no fue así. Todos y cada uno de ellos ya habían sido condecorados por actos de valor. Por ese motivo, Goebbels había organizado que viajaran a Berlín y fueran felicitados por el propio führer.

Ceremonia de toma de posesión del Gobernador del Reich y Gauleiter Greiser por el Ministro del Interior del Reich, Dr. Frick, en Poznan. Los jóvenes alemanes de Poznan aclaman con entusiasmo al Ministro del Reich Dr. Frick

Los jóvenes alemanes de Poznan aclaman con entusiasmo al Ministro del Reich Dr. FrickBundesarchiv / Wikimedia Commons

De este testimonio gráfico destacan, y aportan un patetismo enorme, dos niños soldados: los más jóvenes de todos. Uno es Wilhelm Hübner, a quien el führer acaricia una mejilla. A su lado se encuentra Alfred Zech (o Czech), el más pequeño de todos. Firmes y con la cruz de hierro de 2.ª clase colgando de la cinta sujeta a la solapa de la guerrera de su uniforme. Ahora les contaré por qué estaba él allí.

Alfred Zech (1932–2011) nació en la ciudad polaca de Zlattnic, que entonces pertenecía a la Alta Silesia alemana y se llamaba Goldenau. Con ocho años de edad, como era preceptivo, Alfred ingresó en las Jungvolk, que era la rama más juvenil de las Hitlerjugend (HJ).

En febrero de 1945, las tropas soviéticas se estaban aproximando a la ciudad y el frente de combate estaba cada vez más cerca de la granja donde vivía Alfred con su familia, compuesta por el padre —inválido de guerra—, la madre y su hermana pequeña.

El joven fue testigo de cómo un transporte de tropas fue alcanzado por el fuego enemigo. Los soldados abandonaron el vehículo destrozado, pero estaban todos heridos, no podían valerse por sí mismos y se encontraban en terreno cubierto por el fuego del enemigo.

Alfred Zech

Alfred ZechBundesarchiv / Wikimedia Commons

Alfred enganchó los dos caballos de la granja a una carreta y la condujo lo más cerca posible, pero fuera del alcance de la artillería rusa. Dejó la carreta y se aproximó hasta donde estaban los heridos empujando una carretilla que había tenido la precaución de llevar consigo desde la granja. Hizo ocho viajes. Llenó la carreta con los cuerpos palpitantes de ocho heridos y los transportó hasta la granja. Después volvió y recogió a cuatro heridos más.

Se comunicó que los heridos estaban en la granja y que necesitaban cuidados. Fueron recogidos por el cuerpo de sanidad militar y se hizo un informe de lo sucedido. Pocos días después, el general al mando del sector se personó en casa de Alfred y, personalmente, le prendió en el pecho la condecoración.

El servicio de propaganda del Reich decidió organizar un acto en el que se mostrara al führer saludando y alabando a los jóvenes de las Juventudes que se hubieran destacado en la lucha. El acto se llevó a cabo el día 19 de marzo y fue debidamente filmado y fotografiado por el servicio de propaganda para su distribución. El propio Zech lo relataría así:

—Me entregaron un uniforme nuevo en Breslau y me llevaron a Berlín. Me condujeron a la Cancillería del Reich y me permitieron ducharme. Me alinearon con otros diecinueve chicos. Entonces salió Hitler. Nos dijo que estaba orgulloso de nosotros. Me estrechó la mano, me dio un cachete en la mejilla y me dijo: «Entonces tú eres el más joven de todos. ¿No tuviste miedo al rescatar a aquellos soldados heridos?». Respondí: «No, mi 'führer'». Y él me dijo: «Continúa así». Y todo terminó.

Alfred fue destinado a una unidad de abastecimiento, dedicándose al transporte de munición y alimentos para las tropas combatientes. A mediados de abril, mientras desempeñaba estas funciones en el distrito de Freudenthal, en el Sudetes checo, fue herido en un pulmón. Su teniente le aconsejó que se deshiciera de su preciosa condecoración y del uniforme militar. Le consiguió ropas de paisano, ya que así sería mejor tratado por las tropas soviéticas, que verían lo que era: un niño.

Ya prisionero, fue trasladado a un hospital y después internado en un campo de prisioneros en territorio checo. Cuando contaba con catorce años —en 1947— fue liberado e inició un largo y agotador viaje a pie hasta su hogar. Cuando llegó, se encontró con que su casa había sido ocupada por los rusos y, más tarde, por una familia polaca que se quedó con la granja.

Su madre y su hermana estaban vivas, pero su padre había muerto combatiendo en el Volkssturm. El hecho de haber sido fotografiado con Hitler estigmatizó a Alfred y a su familia a ojos de los polacos y del Partido Comunista, siendo motivo de que todos recibieran continuas humillaciones.

Alfred se casó. Trabajó como minero, pero ya no se sentía a gusto en su tierra. Trece veces solicitó el permiso para viajar a Alemania Occidental y trece veces le fue denegado. Tras afiliarse al Partido Comunista y participar en distintos cursos de adoctrinamiento, le fue concedida la deseada autorización para viajar. Fue en el año 1964.

Alfred sacó a su familia y se instaló en un pequeño pueblo del estado federado de Renania-Palatinado. Trabajó como carpintero, pero la herida del pulmón le dejó secuelas y el trabajo en la mina agravó su estado, por lo que solo podía trabajar parcialmente. Se jubiló en 1982.

Entrevistado en 2006, contó al periodista que en el salón de su casa tenía una ampliación de la fotografía con Hitler:

«La fotografía —de 80 por 80 centímetros— muestra una parte de mi vida. No he vuelto a saber nada de los otros chicos, pero mis hijos y mis nietos a veces me preguntan y tienen derecho a saber».

Preguntado acerca de enviar niños a la guerra, respondió: «Eran tiempos de guerra. Afortunadamente, usted no sabe lo que eso significa».

Alfred falleció el 13 de junio de 2011 y fue enterrado junto a su esposa, Gertrud, que le había precedido dos años antes. Descansa en el pequeño cementerio de la localidad de Kleingladbach.

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