Jack Weatherford, historiador especialista en los mongoles
Entrevista a Jack Weatherford, historiador especialista en los mongoles
«Con un ejército de 100.000 soldados los mongoles conquistaron un imperio de cientos de millones de personas»
«Kublai permitió la libertad religiosa, pero era hábil a la hora de enfrentar a unas religiones contra otras», explica el autor del libro, experto en la historia tribal de Mongolia
Los mongoles siempre han tenido fama de fieros guerreros, saqueadores y bárbaros, pero detrás de aquellos hombres de las estepas de Mongolia hay una historia mucho más profunda de cultura, religión y conquista de otros territorios como China. Converso con el historiador Jack Weatherford sobre cómo los mongoles conquistaron uno de los mayores imperios del momento y lo convirtieron en potencia naval, tema que trata en su último libro: El emperador de los mares, Kublai Kan y la forja de China (Ático Libros).
–El punto de partida es una China gobernada por los mongoles. Un hecho desconocido para muchos ¿Cómo llegaron al poder?
–La conquista mongola de China duró 70 años y abarcó tres generaciones de gobernantes mongoles. Bajo el mando de Gengis Kan, comenzaron a invadir el norte de China en 1209. Poco a poco, las incursiones se hicieron más largas y los mongoles ocuparon tanto el norte como el oeste de China y el Tíbet. La conquista final de la dinastía Song del Sur fue completada por el nieto de Gengis Kan, Kublai Kan, en 1279, quien se convirtió en el primer emperador de la dinastía Yuan de China.
–Innovación tecnología y potencia económica ¿En qué destacó a nivel económico aquella China?
–Cuando llegaron los mongoles, China estaba dividida en varias partes. Las tierras agrícolas más ricas y los talleres más productivos se encontraban al sur del río Yangtsé, bajo el dominio de la dinastía Song del Sur. El sur de China era el centro de la producción mundial, con la tecnología más avanzada y el mayor número de aldeas artesanales que producían seda, porcelana, libros y medicinas.
–El protagonista del libro, y de este relato histórico es Kublai Kan, nieto del famoso Gengis Kan ¿Fue tan importante en vida como su abuelo?
–El abuelo y el nieto eran igualmente importantes, aunque de diferentes maneras. Gengis Kan conquistó el imperio más grande de la historia mundial, que se extendía desde Corea hasta Rusia y hacia el sur hasta el río Indo. Sin embargo, nunca fue capaz de conquistar el imperio más rico de la época: el sur de China, bajo la gloriosa dinastía Song. Kublai Khan completó la tarea y conquistó toda China, pero al hacerlo perdió el apoyo de muchos mongoles. Para muchos de ellos, se volvió demasiado chino y se negaron a seguirlo. Constantemente libraba pequeñas guerras con sus propios parientes en Asia Central, Manchuria e incluso contra su propio hermano en Mongolia. Ganó China, pero perdió gran parte del imperio.
El emperador de los mares, Kublai Kan y la forja de China
–¿Cómo era la China previa a Kublai?
–China era rica y poderosa. Bajo la dinastía Song, la tecnología era la más sofisticada del mundo. El ejército era el más grande del mundo. No tenía mucho que temer de sus enemigos, salvo las incursiones de las tribus del norte. Los chinos no se tomaban en serio a estos molestos bárbaros. La corte china se retiró cada vez más al sur, pero en lugar de fortalecer el ejército, el emperador y su corte gastaron dinero en placeres frívolos, pasatiempos ociosos, corrupción y degeneración.
–¿Qué situación existía en la China de Kublai a nivel religioso?
–Kublai Khan creció rodeado de muchas religiones. Su padre y todos los mongoles eran adoradores de los espíritus y del Cielo Azul Eterno. Su madre era cristiana. Su niñera era budista. Su madre se aseguró de que sus maestros provinieran de todas las religiones.
Siguiendo la estricta política de su abuelo Gengis Kan, Kublai permitió la libertad religiosa, pero era hábil a la hora de enfrentar a unas religiones contra otras. Al principio, los taoístas tenían demasiadas propiedades y poder. Utilizó a los budistas y confucianos para acabar con los taoístas y dejarlos pobres y casi sin poder. Luego, utilizó a los musulmanes y cristianos como altos funcionarios en todo el imperio, a cargo de los impuestos y el comercio. Kublai permitió que todas existieran, pero con frecuencia favorecía a unas y luego a otras. Aunque Kublai y su corte de mongoles se mantuvieron fieles a su culto animista de los espíritus y el Cielo Azul Eterno. Cuando murió, no se permitió que ninguna otra religión participara en el funeral, solo los chamanes mongoles.
–Sin tener al principio una flota ¿cómo se convirtió en potencia naval?
–Cuando Kublai conquistó la dinastía Jin del norte de China en una guerra terrestre tradicional, heredó su gran pero débil flota de barcos fluviales y costeros. Atrajo a arquitectos navales y artesanos del sur de China ofreciéndoles grandes riquezas a cambio de dejar a los gobernantes de la dinastía Song del Sur.
También atrajo a algunas unidades navales y marineros del sur para que desertaran y se unieran a su flota. Poco a poco, construyó una armada bastante grande. Su mayor innovación fue cambiar los barcos defensivos utilizados en China por grandes acorazados ofensivos equipados con catapultas para lanzar rocas gigantes y otras más pequeñas para disparar granadas explosivas o fuego. Con esta armada, conquistó el sur de China.
Con un ejército de 100.000 soldados, los mongoles conquistaron un imperio de cientos de millones de personas
–Hemos estudiado la historia desde una perspectiva occidental, pero ¿Cómo era la visión china del mundo entonces?
–China consideraba, con razón, que el resto del mundo era tecnológicamente inferior. Pero también equiparaba la inferioridad tecnológica de Occidente con una inferioridad espiritual o moral. Consideraban a las tribus del norte como bárbaros totales, como salvajes sin civilizar. Subestimaron la amenaza tanto de las tribus de las estepas como, más tarde, de los europeos. Su propia degeneración permitió que las tribus más pequeñas del norte los conquistaran y, más tarde, las naciones europeas más pequeñas. La podredumbre vino desde dentro. Los forasteros simplemente se aprovecharon de la autodestrucción de la sociedad china.
–Al leer su libro se ven ciertas situaciones que parecen más propias de la China actual ¿Qué podemos aprender de aquella China que sirva para entender la actual?
–Por muy superior que sea una sociedad desde el punto de vista tecnológico y por muy grande que sea su ejército, si el pueblo no está unido moral y espiritualmente, fracasará. Con un ejército de 100.000 soldados procedentes de una nación de solo un millón de habitantes, los mongoles conquistaron un imperio de cientos de millones de personas. Este éxito se debió a que los mongoles estaban unidos y se enfrentaban a sociedades en decadencia, divididas por rivalidades religiosas, explotación de clases y corrupción.