La defensa del parque de Monteleón durante el Levantamiento del 2 de mayo en Madrid. Óleo de Joaquín Sorolla
La Lotería de Navidad, el sorteo que nació en plena guerra contra Napoleón
En 1812, mientras España luchaba contra las tropas de Napoleón, Cádiz acogió el primer sorteo para recaudar fondos destinados a financiar la resistencia. Así empezó una tradición que aún hoy seguimos celebrando
Entre cañonazos, olor a pólvora y muerte nació la Lotería de Navidad. El 18 de diciembre de 1812, en una España sumida en una guerra cruenta y sin cuartel contra los franceses, un grito poco habitual se escuchó en la plaza de San Antonio de Cádiz: «Tres mil seiscientos cuatro… 03604», cantó un huérfano… «ocho milllllll reaalees».
Uno de los famosos niños de San Ildefonso había cantado el primer premio del que fue el primer sorteo de Lotería de Navidad en toda España, en plena guerra de Independencia contra las tropas de Napoleón.
No fue una propuesta de Pepe Botella para tener entretenidos a sus soldados o al pueblo español, sino un modelo de financiación de la guerra que se diseñó desde Cádiz, que por entonces era el refugio de muchos españoles que habían huido de la invasión napoleónica, pero también sede de las Cortes que dieron forma a la primera Constitución en España.
¿Por qué realizar un sorteo en plena guerra? La respuesta es sencilla, aunque poco evidente a primera vista: aumentar el erario para poder mantener el esfuerzo bélico y tener alguna posibilidad de victoria frente a los franceses.
Podrían haber subido los impuestos, pero en mitad de un conflicto armado no era la mejor opción, por lo que Ciriaco González Carvajal, ministro del Consejo y Cámara de Indias, tuvo la idea de instaurar una lotería al estilo de las que ya se realizaban en la Nueva España.
Al cupón se le puso un valor de 40 reales, que equivale a menos de 10 céntimos de euro, y el primer premio de 8.000 reales equivaldría aproximadamente a casi 7.000 euros. Una cifra que, para entonces, era una buena cantidad con la que comprar una vivienda o tres caballos de pura raza andaluza.
¿Qué fue antes: los niños de San Ildefonso o la lotería?
Aunque entonces se utilizaron papeletas en vez de bolas y bombos, el sistema de sorteo era bastante parecido al actual, y una parte importante del entretenimiento era ver cantar los números a los niños del colegio de San Ildefonso, fundado en el siglo XV para formar y ayudar a niños huérfanos; actividad que sigue haciendo desde entonces, con los cambios propios de cada tiempo.
La primera vez que un niño de San Ildefonso cantó los números en un sorteo fue en el de la Lotería Nacional de 1771.
El primero en instaurar estos juegos fue Carlos III en 1763, cuando creó la Lotería Real «para que se convierta en beneficio de hospitales, hospicios y otras obras pías y públicas», según dictaba la norma.
En ese caso fue la caridad; en 1812, fue la necesidad de rearmar a las tropas que luchaban contra los invasores galos.
De Cádiz pasó a otras ciudades hasta que se extendió por toda España y se convirtió en sorteo nacional, pero no fue hasta 1939 cuando adoptó oficialmente el nombre de «Lotería Nacional».
Como curiosidad, en plena Guerra Civil española el sorteo se mantuvo e, incluso, en 1938 se organizó un doble sorteo: uno por cada bando del conflicto.
Aunque naciera de la guerra, dos siglos después la esencia está en la ilusión, y ahora comprar el décimo de Navidad es una tradición para muchos españoles, donde lo importante, como dice su anuncio, es compartirlo.