El U-864
Picotazos de historia
El U-864, el submarino nazi que protagonizó el único duelo sumergido y que ahora amenaza las costas de Noruega
El submarino, partido en dos trozos y que yace a 150 metros de profundidad, fue descubierto en 2003, planteando un problema al Gobierno noruego: con el paso del tiempo los contenedores para el mercurio se han ido corroyendo y liberando su tóxica carga
El U-864 era un buen submarino. Fue botado en Bremen en agosto de 1943. Pertenecía al Tipo IXD2, que había sido diseñado para travesías transoceánicas. Tenía un desplazamiento de 1.610 toneladas y una autonomía de unos 43.000 kilómetros. Sus dimensiones eran de una eslora de 87,5 metros y una manga de 7,5 metros. Su tripulación la componían 58 personas entre oficialidad, especialistas y marinería.
A esta tripulación, en la última travesía del submarino, se añadirían dos ingenieros de la empresa aeronáutica Messerschmitt (Rolf von Chlingensperg y Riclef Schomerus) y dos ingenieros japoneses especialistas en torpedos (Tadao Yamoto) y en combustible para cohetes (Toshio Nakai). El submarino había sido encargado de llevar a cabo la Operación Cesar, consistente en el transporte hasta Japón de los mencionados ingenieros, que en el caso de los japoneses llevaban meses estudiando en Alemania.
Además, transportaban una gran cantidad de documentación relativa al caza a reacción Me 262 y el interceptor Komet, junto con planos, cálculos y estudios aplicables a ingeniería militar varia. La carga se completaba con 67 toneladas de mercurio, componente vital para la fabricación de detonadores y del que Japón estaba desesperadamente escaso.
El Alto Mando alemán consideraba que compartir estos conocimientos permitiría a Japón aumentar su capacidad ofensiva en el Pacífico, cuyo resultado lógico sería que los Aliados tendrían que detraer tropas y material del frente europeo para trasladarlo al Pacífico. Calculaban que la guerra podría alargarse un año, lo que les daría oportunidad de explotar debidamente las nuevas armas.
El 5 de diciembre de 1944 le fue asignada la misión al U-864. El día 10 se embarcó el pasaje, el armamento, la carga y los bastimentos. El submarino tenía instalado un mecanismo denominado Snorkel que, básicamente, se trataba de un doble tubo dentro de una torre extensible y retráctil que permitía la succión de aire fresco y la expulsión de los gases producidos por la combustión de los motores diésel. El Snorkel permitía a los submarinos la navegación sumergidos mientras se propulsaban por medio de los motores de combustión.
Durante la travesía a la base naval de Bergen, en Noruega, desde Kiel, el U-864 sufrió averías al chocar contra el fondo marino. El submarino iba muy sobrecargado y eso afectaba a su maniobrabilidad.
En Bergen procedieron a las reparaciones, pero los Aliados detectaron la presencia del submarino y se enteraron de su misión gracias a la desencriptación de las comunicaciones realizadas por medio de la máquina ENIGMA.
El Almirantazgo ordenó que se realizara un bombardeo de la base de submarinos de Bergen con bombas Tall Boy de 5.600 kilogramos de peso y 6,30 metros de largo. Estos monstruos habían sido especialmente diseñados para romper los caparazones de hormigón armado que protegían las instalaciones navales del Tercer Reich. Además, se dio orden de que zarpara el HMS Venture, un submarino de la clase V bajo el mando del teniente de navío Launders, de su base en Escocia, con la misión de dar caza y hundir al U-864.
El HMS Venturer
El 7 de febrero el submarino alemán abandonó la base de Bergen. El bombardeo había producido pequeños daños al submarino que habían sido reparados. Probablemente las ondas expansivas de las explosiones, junto con la vibración producida, dieron lugar a que uno de los motores del submarino empezara a fallar, después de haber sobrepasado la isla Fedje, al noreste de la base naval. El motor empezó a petardear y con ello rompió la navegación discreta del submarino, algo que era vital para su seguridad. Por este motivo, el comandante Wolfram dio orden de regresar para reparar la indiscreta avería.
Resulta que el U-864 había dado esquinazo al HMS Venture, que se encontraba patrullando el área de la isla Fedje. Al volver a pasar por ahí, los hidrófonos del Venture detectaron el petardeo del defectuoso motor del U-864.
El Venture acechó sumergido donde pensaba que sería el punto de intersección de las dos derrotas. A través del periscopio detectó el Snorkel del submarino alemán y decidió seguirle para dispararle un torpedo en cuanto emergiera.
El comandante alemán no era ningún necio y detectó la estela del periscopio del submarino inglés, por lo que inició maniobras evasivas, pero el indiscreto motor lo había puesto al alcance del submarino inglés y no podía librarse de su sonar (técnica para navegar, detectar objetos o comunicarse por medio de sonidos bajo el agua). Durante tres horas estuvieron haciendo fintas y maniobras, el submarino alemán con el engorro de su sobrecarga.
El comandante Launders se encontró con que tenía que tomar una difícil decisión: emerger, presentando un blanco fácil al enemigo, o atacar bajo el agua. Piensen que lo segundo no se había intentado jamás.
El comandante Launders
El comandante inglés dio las órdenes necesarias mientras llevaba a cabo los cálculos, tratando de precisar la posición del enemigo y el punto de impacto de un torpedo suyo. Eran cálculos que contaban con cuatro dimensiones: tiempo, profundidad, distancia y trayectoria.
Con los resultados de lo que él pensaba que podría ser más acertado, Launders dio orden de disparar cuatro torpedos. Los disparos se hicieron a distintas profundidades y tiempos.
Es seguro que las personas en el interior del submarino alemán oyeron cómo se lanzaban los torpedos contra ellos. Con toda seguridad se dieron órdenes para forzar las máquinas, alimentadas por las baterías eléctricas, y para alterar el rumbo, pero, como ya les he mencionado varias veces, el U-864 estaba sobrecargado, lo que limitaba mucho su maniobrabilidad.
El submarino alemán fue alcanzado por uno de los torpedos disparados contra él. El impacto provocó la implosión de la nave y que se partiera por la mitad. Toda la tripulación y el pasaje murieron. Hasta la fecha, este ha sido el único combate entre submarinos sumergidos que se ha realizado.
Recientemente ha vuelto a ser noticia el U-864, y es que su carga de mercurio se ha convertido en un problema. El submarino, partido en dos trozos y que yace a 150 metros de profundidad, fue descubierto en 2003, planteando un problema al Gobierno noruego. Con el paso del tiempo los contenedores para el mercurio se han ido corroyendo y liberando su tóxica carga. Los alrededores de los restos del pecio mostraban altos índices de contaminación. En 2018 se inició una cara operación de cubrimiento de los restos con arena y hormigón para contener la filtración de mercurio. En 2024 el Gobierno noruego decidió que la operación no había sido efectiva, pero sí cara, por lo que se aprobó intentar recuperar su carga. Esta operación se llevará a cabo este año 2026.