Fundado en 1910
Colón recibido por los Reyes Católicos en Barcelona a la vuelta de su primer viaje. Obra de Francisco García Ibáñez

Colón recibido por los Reyes Católicos en Barcelona a la vuelta de su primer viaje. Obra de Francisco García Ibáñez

Ni Leyenda Negra ni Rosa: expertos defienden el rigor histórico frente al relato de Claudia Sheinbaum

Hablamos con Zunzunegui, Santamarta y Paredes sobre la realidad histórica de las palabras de Felipe VI frente al relato político de izquierdas y derechas

«La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés», escribió el gran Antonio Machado. Una idea que no comparten los opinadores que defienden la Leyenda Negra o la Leyenda Rosa española en América, pero que sirve para definir las palabras del Rey Felipe VI sobre la presencia española en Hispanoamérica, que han generado tanta controversia estos días.

Frente al relato de unos y otros, hemos querido escuchar a aquellos que han estudiado el tema, lo trabajan y los conocen como el divulgador histórico Javier Santamarta del Pozo, el humanista mexicano Juan Miguel Zunzunegui o la presidenta de Unidos por la Historia, Beatriz Paredes Camuñas. Todos ellos defensores de un análisis equilibrado frente al presentismo moral que se intenta imponer desde ciertos sectores.

«No entendemos la polémica. A nuestro juicio, son palabras tergiversadas y mal interpretadas. No podemos juzgar hechos que sucedieron hace 500 años con los ojos de hoy», explica Beatriz Paredes. Desde la entidad que preside, sostienen que la leyenda negra no se combate negando los abusos, sino entendiéndolos en su contexto y recordando que la propia Corona impulsó instrumentos como las Leyes de Indias para limitarlos y corregirlos, que es exactamente la idea que defendió el Rey.

En esta línea, el humanista Juan Miguel Zunzunegui califica la intervención de Felipe VI como «sensata» y destaca que, por encima de todo, el Monarca «dijo verdades». Según ha explicado el mexicano, «abusos ha habido siempre. Los romanos abusaron cuando llegaron a España. Los seres humanos somos abusivos, pero España fue el único país en toda esta historia que hizo una serie de leyes precisamente para evitar ese abuso. Ahora las leyes se hacen precisamente porque la gente es abusiva. Es decir, las leyes se hicieron y hubo gente que no las cumplió. Pero esos españoles que abusaron de indios en América fueron juzgados por las leyes de España».

Por su parte, Santamarta rechaza de forma tajante que el Rey esté promoviendo la Leyenda Negra: «¡Para nada! Incluso sacándolas torticeramente y de manera espuria como se han hecho, decir que hubo ‘abusos’ es una realidad, razón por la que de inmediato, al ser conocedores de ellos los Reyes Católicos, empezaron a regular la situación».

Desde las instrucciones de Granada de 1501, las Leyes de Burgos y la Junta de Valladolid, fue una ingente labor legislativa que, según el autor de Fake news del Imperio español: Embustes y patrañas negrolegendarias, tenía el objetivo de «cortar cualquier abuso y explotación». Por ello, considera que las palabras de Felipe VI se han querido malinterpretar como una solicitud de perdón o claudicación que no han sido tal.

La instrumentalización política y el relato

Este debate «torticero» aumentó con la reacción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que «no está buscando un acercamiento», afirma Zunzunegui. Para Beatriz Paredes, España no puede entrar en estas dinámicas de «revisión histórica unilateral, ni con dobles raseros» y destaca que el pasado no debe utilizarse como «herramienta de presión o como cortina de humo en el debate político presente». Es más importante centrarse en el legado, en los «lazos religiosos, culturales y lingüísticos» que mantienen ese pasado muy vivo, asegura la presidenta de Unidos por la Historia.

No obstante, Zunzunegui es mucho más crítico con la postura de Sheinbaum, porque «le ha parecido insuficiente ese gesto, ese acercamiento. Pero no le va a parecer suficiente nunca. Eso lo tendría que entender el pueblo español. Seguro que lo entiende el Gobierno, pero al Gobierno de España tampoco le interesan los acercamientos. Los populistas no viven de acercamientos, viven de división, viven de fragmentación, viven de conflicto», sentencia.

Santamarta, por su parte, considera que la mandataria «sigue hablando para su grey y de manera local» y lamenta que en sus declaraciones falte a la verdad al atribuir al Rey un reconocimiento de «exterminio», algo que califica de «patraña negrolegendaria absurda».

Combatir leyenda con verdad histórica

La respuesta al relato político es contar los hechos tal y como sucedieron, con sus luces y sus sombras. Una idea que defienden los tres divulgadores. Paredes cree que hay que «contar mejor la historia: con rigor, bien enseñada y mejor difundida», una fórmula que sigue en Unidos por la Historia.

Javier Santamarta aboga por no caer en «leyendas rosas o áureas», sino reconocer «los abusos y errores, pues de esa manera la parte positiva que tuvo esa era de los descubrimientos aparecerá como la increíble empresa que fue: la primera vuelta al mundo, las expediciones territoriales, muchas de ellas también científicas, el impresionante siglo XVIII de la Armada Ilustrada… Todo eso es necesario conocerlo y darlo a conocer. Pero sin hacer selección solamente de lo que nos interesa. Pues la grandeza de una gesta está en sus claroscuros. Pienso que en la gesta española abundan más los primeros, pero no negamos los segundos», concluye.

A su parecer, Zunzunegui indica que España ha sido una «pésima mercadotecnia», porque ha dejado que otras naciones, muchas de ellas enemigas históricas, cuenten su historia como nación. Sin embargo, para el humanista la solución es simple: «contarlo y repetirlo. ¿Cómo podemos combatir la leyenda negra? Pues muy fácil, con la verdad. Aquí solo existen dos opciones, la leyenda negra y la verdad. Los que te hablan de leyenda rosa te están mintiendo. La verdad es que España colonizó, civilizó, evangelizó, construyó más de 100 ciudades, de hospitales, de catedrales, de acueductos, aprendió la lengua de los nativos, hizo diccionarios y gramáticas de esas lenguas…», recuerda. Por lo que, ante los debates mediáticos la historia prevalece como una disciplina que busca la verdad de nuestro pasado común.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas