Fundado en 1910
Xavier de Hemricourt de Grunne

Xavier de Hemricourt de Grunne

El aristócrata que desafió a Hitler y murió en un campo nazi

Se convirtió en un objetivo de la Gestapo, hasta que fue detenido y deportado por los alemanes en agosto de 1942

Xavier de Hemricourt de Grunne era hijo de François de Grunne, mayor general y ayudante de campo de los reyes Leopoldo II y Alberto I, y de Madeleine de Montalambert. Se casó con Anne de Meaux en 1919, con quien tuvo siete hijos. Ingresó en la Real Escuela Militar, donde se graduó como subteniente.

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, resultó herido en 1914 en Tirlemont y cayó prisionero. Pasó cuatro años cautivo en Alemania.

En el período de entreguerras pasó a la reserva. Continuó sus estudios de Historia y Sociología en la universidad, donde se graduó en la Faculté Saint-Louis y la Sorbonne. Pero su verdadera pasión se desarrollaba en otro terreno: las cumbres.

En los años veinte y treinta se convirtió en una figura destacada del alpinismo belga y protagonista de exploraciones que lo llevaron a los Alpes y al macizo africano del Ruwenzori. Allí encabezó en 1932 una expedición científica que coronó el Pic Marguerite, de más de 5.000 metros.

Las montañas Ruwenzori

Las montañas Ruwenzori

Pronto comenzó a escalar con el rey Alberto I. Se unió al Club Alpino belga y fue su secretario de 1928 a 1938; impulsó la creación de asociaciones de montañismo en las universidades. También escaló el macizo del Mont Blanc, los Alpes del Valais y los Dolomitas. En 1932 dirigió una importante expedición científica a las montañas Ruwenzori, entre el Congo Belga y Uganda.

Carrera política

También le apasionaba la política. De 1921 a 1927, fue concejal electo y posteriormente alcalde del municipio de Wezembeek-Oppem, creando un complejo de viviendas para trabajadores, un teatro comunitario y un campo de fútbol. Desilusionado con el sistema parlamentario, se unió al movimiento rexista en marzo de 1936.

El rexismo era un movimiento católico populista y autoritario liderado por Léon Degrelle. Fue senador entre 1936 y 1939 por el distrito de Bruselas y miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores. Posteriormente, se desempeñó como independiente (1937-1939). En 1939 rompió con el partido rexista y su líder, Léon Degrelle, por la afinidad de este con los ideales nazis.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, fue llamado nuevamente al servicio como mayor en el 5.º Regimiento de Cazadores de las Ardenas. Durante la campaña de dieciocho días, resultó herido en la mano, lo que le impediría practicar el montañismo para siempre. En 1940 escapó del cautiverio alemán, convirtiéndose en fundador de La Phalange en junio de 1940, que aspiraba a defender la dignidad del país bajo la ocupación alemana y que, en su deriva final, se integraría en la resistencia armada contra el nazismo.

Intentó forjar una tercera vía entre británicos y alemanes tras la derrota belga. Celoso de su independencia, se negó a aceptar la ayuda inglesa, mientras Bélgica vivía bajo la ocupación germana. Xavier de Hemricourt de Grunne lanzó un llamamiento público en el periódico Le Soir, convocando a los «camaradas que habían combatido» durante la campaña de los 18 días. Su objetivo era fortalecer La Phalange.

Inspirada por las falanges europeas de la época, el movimiento pretendía defender los valores cristianos y la identidad nacional, salvaguardar la monarquía y reunir a los veteranos para evitar el regreso de los políticos que habían huido en mayo de 1940 y, sobre todo, mantener el orden y la cohesión nacional en un momento en que el país parecía desmoronarse.

Periódico Le Soir

Periódico Le Soir

Aunque su discurso tenía rasgos antiparlamentarios propios de la época, De Grunne rechazó la colaboración con Alemania y mantuvo una postura independiente. La Phalange, lejos de caer en la órbita nazi, evolucionó hacia formas de resistencia patriótica.

Sus iniciativas contra los ocupantes tuvieron un éxito desigual debido a su desconfianza hacia los británicos. Trabajó para reunir armas para el Ejército Blanco (más tarde el Ejército Secreto), compuesto por antiguos miembros de las Fuerzas Armadas belgas de 1940.

No pasó desapercibido. Se convirtió en un objetivo de la Gestapo, hasta que fue detenido y deportado por los alemanes en agosto de 1942 y encarcelado en Saint-Gilles, luego en Bochum y Essen, Alemania.

Murió de pleuresía en el campo de concentración de Groß Strehlitz el 4 de julio de 1944, en la actual Polonia, donde se le reconoció como «Muerto por la Libertad y la Patria» según los registros posteriores. Esto explica por qué, según documentación histórica, su organización aparece catalogada posteriormente como parte de la resistencia interna belga durante la Segunda Guerra Mundial.

Nuestro hombre pasó de la política conservadora al combate clandestino, de la escalada alpina al enfrentamiento directo contra las grandes potencias que ocupaban Europa. De senador rexista a voz crítica hostil al ocupante alemán; al contrario: su profundo patriotismo belga y su adhesión al rey Leopoldo III lo llevaron a distanciarse tanto de los colaboracionistas como de los británicos —a quienes culpaba del colapso del Gobierno belga en 1940—.

Ese desencanto fue el caldo de cultivo de su proyecto político más peculiar y, a la vez, más trascendente, que le llevó del activismo a la clandestinidad.

Xavier de Hemricourt de Grunne combinó elementos contradictorios –católico tradicionalista, aristócrata, veterano de guerra, rexista, montañero, explorador, resistente– y murió enfrentándose al invasor.

Su biografía demuestra que, en tiempos extremos, también las figuras complejas y contradictorias pueden encarnar la defensa de la libertad.

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