Cabeza-retrato atribuida al emperador romano Galieno hallada en el yacimiento de Confloenta (Segovia) y expuesta este viernes en el Museo de Segovia
Hallada en Segovia una cabeza-retrato romana atribuida al emperador Galieno
La cabeza-retrato, realizada en mármol y de tamaño natural, presenta una leve inclinación hacia la derecha y una expresión solemne
En el yacimiento romano de Confloenta, en el actual municipio segoviano de Sepúlveda, un equipo de arqueólogos ha descubierto una cabeza-retrato de mármol de mediados del siglo III atribuida al emperador Galieno.
El hallazgo se produjo en el marco de los trabajos de investigación promovidos por la Diputación Provincial y desarrollados a través del proyecto científico de la Universidad de Salamanca, que estudia uno de los principales enclaves romanos de la provincia.
La cabeza-retrato, realizada en mármol y de tamaño natural, presenta una leve inclinación hacia la derecha y una expresión solemne.
Conserva una fractura irregular en el cuello que impide determinar por el momento si formaba parte de un busto o de una estatua completa, una cuestión que deberá resolverse mediante futuras investigaciones.
La pieza fue localizada en agosto de 2025 durante la excavación del pórtico que cerraba la plaza del foro de Confloenta, el principal espacio público de la entonces ciudad romana.
Apareció en un estrato superficial de una de las estancias del complejo, lo que ha provocado algunos daños leves derivados de labores agrícolas.
Los investigadores consideran que su ubicación original en el entorno del foro apunta a una estrecha vinculación con un espacio monumental destinado a la representación pública del poder y posiblemente relacionado con el culto al emperador.
Cabeza-retrato atribuida al emperador romano Galieno hallada en el yacimiento de Confloenta (Segovia) y expuesta este viernes en el Museo de Segovia
Según las primeras investigaciones, las características iconográficas de la pieza permiten situarla en época del emperador Galieno, que gobernó Roma entre los años 253 y 268.
De confirmarse la identificación, la escultura constituiría un hallazgo excepcional dentro de la iconografía imperial romana en Hispania, especialmente por la escasez de retratos conservados de este emperador tras la destrucción de numerosas imágenes oficiales después de su asesinato.