29 de noviembre de 2022

Putin

PutinLu Tolstova

Bruselas construirá un búnker antiespías para evitar que Putin interfiera sus conversaciones

Euobserver.com, donde se publica originalmente la noticia, afirma que costará 8 millones de euros, tendrá catering de lujo, capacidad para 100 personas y se estrenará en 2024 en el Consejo Europeo

La Unión Europea evita entrar en la espiral o la teoría permanente de la conspiración, pero lo cierto es que algunos indicios -o algo más- tienen en Bruselas para pensar que Vladimir Putin habría logrado espiar sus reuniones.
Las orejas de Rusia son mucho más grandes de lo que algunos quieren imaginar y sus oídos, lo suficientemente agudos para adelantarse a movimientos de los que ahora –y antes también– considera sus enemigos.
La preocupación en la Comisión ha llegado a un extremo que se ha puesto en marcha un proyecto de búnker a prueba de espías o pseudo habitación del pánico de lujo, blindada contra interferencias, escuchas o intrusos imperceptibles.
Euobserver.com, donde se publica originalmente la noticia, afirma que la fecha de construcción prevista es 2024 y la localizació exacta será en algún espacio del complejo del Consejo Europeo.
La sala, de acuerdo al protocolo que figura en el proyecto al que ha tenido acceso el diario digital, dispondrá de tecnología de última generación, pantallas gigantes, cabinas para 30 traductores simultaneos y espacio para ténicos y administrativos imprescindibles en estas reuniones.
Los temores de que el Kremlin, de algún modo, ha tenido acceso a los planes de la UE sobre las sanciones a aplicar a Rusia parece que, aunque no lo hagan público, tienen fundamento y son el origen de esta iniciativa. Lo mismo sucedería con la preocupación en los 27 sobre la dependencia de gas con la Federación Rusa.
En las reuniones mantenidas se barajaron diferentes opciones para amortiguar el golpe de un posible corte abrupto de suministro por decisión del kremlin. El Plan B, C o los que se pusieran sobre la mesa, podrían estar en conocimiento del hombre, hoy por hoy, más peligroso del mundo.

Hasta los audífonos se quedarán fuera

Hasta la fecha las medidas de prevención para evitar los servicios de inteligencia extranjero se reducían a inspecciones ordinarias y la entrega de los teléfonos móviles antes de entrar en la sala de reuniones, comedores o cumbres de Estado.
En el futuro bunker los líderes deberán dejar la totalidad de los dispositivos móviles fuera, incluidos relojes inteligentes, llaveros elctrónicos y hasta audífonos.
Con esta imagen presente, los planos del bunker preven un espacio con capacidad para 100 personas: presidentes, asesores, personal de protocolo, técnicos y equipo de cocina.
Con la certificación de la OTAN, el proyecto estará supervisado militarmente con el fin de impedir «filtraciones comprometedoras». Dicho de otro modo, evitar que Rusia y China, las dos principales amenazas para Occidente puedan interceptar esas conversaciones.
El periódico da cuenta de la incorporación de una práctica que, al parecer, no se realizaba hasta ahora: el barrido minucioso de la habitación para detectar dispositivos electrónicos antes de las reuniones. Asimismo, todos los objetos de decoración, la vajilla, cristalería y aquellos elementos presentes se someterán a una «inspección técnica de seguridad», según el documento.
El búnker será barrido «antes y después de las reuniones para detectar, localizar y neutralizar cualquier dispositivo de espionaje», se especifica en el protocolo que también contempla un «nivel adecuado de comodidad», lugar para las banderas, flores y un servicio de catering de alto nivel.

Nada es infalible

Una fuente de seguridad belga, citada por el diario digital, que pidió no ser identificada advierte que nada es infalible y puso de ejemplo una práctica de la OTAN:
«Un equipo tiene 24 horas para colocar tantos dispositivos como pueda y otro equipo tiene 24 horas para detectarlos. Los estonios son los mejores [en la detección], pero nadie encuentra todos los dispositivos».
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