26 de septiembre de 2022

Tropas rusas vigilan la central nuclear de Zaporiyia

Tropas rusas vigilan la central nuclear de ZaporiyiaAFP

Guerra Ucrania-Rusia

Los bombardeos sobre Zaporiyia hacen temer un nuevo Chernóbil

Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de atacar la mayor central nuclear de Europa, donde los empleados trabajan bajo la amenaza de las tropas de Putin

La creciente actividad militar desarrollada en la central nuclear de Zaporiyia, en la ciudad ucraniana de Energodar, está provocando un aumento de la inquietud entre sus empleados, que se ven obligados a trabajar bajo la amenaza de las tropas rusas, que tomaron la planta el pasado mes de marzo, y de unos ataques armados de los que se acusan mutuamente Rusia y Ucrania.
«Los empleados entienden que necesitan sacar a sus familias, pero ellos regresan. Tienen que trabajar para evitar la posibilidad de que se produzca una gran catástrofe como la de Chernóbil en 1986», explicaba este martes bajo anonimato a Reuters un trabajador de la que es la mayor central nuclear de Europa y la tercera del mundo y que se ha convertido en uno de los puntos calientes de la guerra en Ucrania y en una de las mayores preocupaciones para la seguridad europea en estos momentos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió ayer tras una conversación telefónica con su homólogo francés, Emmanuel Macron, que una «catástrofe» en esta planta afectaría a toda Europa. Macron, por su parte, admitió su «preocupación por la amenaza» que las tropas rusas «hacen pesar sobre las garantías y la seguridad» de la central y «llamó a la retirada de esas fuerzas», según informó la Presidencia francesa en un comunicado recogido por AFP.
El temor a que se reproduzca la catástrofe nuclear sucedida en 1986 en la central ucraniana, entonces perteneciente a la Unión Soviética, no se producen solo del lado ucraniano y de sus aliados en la resistencia a la invasión rusa.
Vladimir Rogov, miembro del consejo de la administración militar-civil de la región de Zaporiyia, subordinado al Kremlin, avisaba también este martes de que cualquier daño en la planta puede provocar el sobrecalentamiento del reactor, lo que podría llevar a una catástrofe que podría ser peor que la causada tras el accidente de Chernóbil.
Según aseveró Rogov en una entrevista en el canal de televisión Solovyov Live recogida por la agencia rusa Tass, las tropas ucranianas habrían bombardeando el sistema de enfriamiento de la planta nuclear con armas pesadas.
«Se hicieron varias docenas de disparos con armas pesadas en el sistema de enfriamiento. No está protegido de la misma manera que el reactor y nuestros enemigos tienen la posibilidad de dañarlo y dificultar el enfriamiento adecuado. del reactor», explicó.

Acusaciones cruzadas

Según las autoridades rusas, en los últimos días las fuerzas ucranianas atacaron la central utilizando vehículos aéreos no tripulados, artillería pesada y sistemas de lanzamiento de cohetes que, en la mayoría de los casos, son repelidos por los sistemas de defensa aérea.
Aunque el rector estaría muy bien protegido por gruesas paredes de hormigón, los almacenes de deshechos y el sistema de enfriamiento son los puntos débiles en cuanto a seguridad de la central y es aquí donde se habrían producido los ataques ucranianos, según la versión rusa. Desde el lado ucraniano se acusa, a su vez, al Ejército ruso de atacar las inmediaciones de la central, en un ejercicio de «terrorismo nuclear», en palabras de Zelenski.
Desde el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se cree que actualmente «no existe ninguna amenaza inminente para la seguridad nuclear derivada del bombardeo o de otras acciones militares recientes», pero que «no obstante, esto podría cambiar en cualquier momento», según indicó la semana pasada su director general, Rafael Mariano Grossi, ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, organismo que ha insistido en varias ocasiones en que se desmilitarice la zona.
La OIEA está tratando de definir el envío de una misión a la central para comprobar in situ la situación de la misma y para ejercer de mediador entre ambos países. Algo que no parece fácil, dado que su intención es que se organice a instancias de Kiev, que no controla el territorio.

Ciberataque ruso

Este martes, la empresa estatal Energoatom, encargada de supervisar la planta de Zaporiyia, denunció que se había producido un ataque informático contra su página web. Según difundió en un mensaje a través de su cuenta oficial en la red social Telegram, el grupo de hackers rusos Ejército Cibernético del Pueblo «llevó a cabo un ciberataque utilizando 7,25 millones de usuarios de bots que simularon cientos de millones de visitas a la página principal de la compañía durante tres horas», aunque el ataque no habría afectado significativamente a la página.
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