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02 de marzo de 2024

El presidente francés Emmanuel Macron durante la celebración judía en el Elíseo

El presidente francés Emmanuel Macron durante la celebración judía en el Elíseo

Francia

La celebración de una festividad judía en el Elíseo provoca una ola de críticas contra Macron

Macron rechazó las críticas, asegurando que él no participó en la celebración, y defendió que «el laicismo no es eliminar a las religiones»

El presidente francés, Emmanuel Macron, suscitó una polémica al acoger la noche del jueves en el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia, el inicio de la fiesta judía de las Luminarias o Jánuca, pese a que Francia es un Estado laico.
Macron recibió el jueves por la noche el premio Lord Jakovits de la Conferencia de Rabinos Europeos (CER) por su lucha contra el antisemitismo y, para esa ocasión, el gran rabino de Francia, Haïm Korsia, encendió la primera vela del candelabro de Jánuca en el Elíseo.
El vídeo del evento, que se volvió viral en las redes sociales, provocó el viernes una ola de críticas, incluso de parte del Consejo Representativo de Instituciones Judías de Francia (CRIF), el más importante de la comunidad judía francesa.
«No corresponde tradicionalmente a un poder público acoger una fiesta religiosa», estimó el presidente del CRIF, Yonathan Arfi, que se dijo «sorprendido» y lo consideró un «error», en declaraciones al medio Sud Radio.
Los diferentes partidos de la oposición, desde la izquierda radical hasta la ultraderecha, criticaron este acto, al igual que algunos diputados oficialistas como Pierre Henriet para quien esto «rompe con la neutralidad del Estado».
Durante una visita a las obras de reconstrucción de la catedral de Notre Dame en París, Macron rechazó este viernes las críticas, asegurando que él no participó en la celebración, y defendió que «el laicismo no es eliminar a las religiones».
Este principio significa «pedir que, independientemente de la religión de cada uno, los ciudadanos respeten las leyes», agregó.
La polémica llega en un momento de aumento de los actos antisemitas en Francia, donde vive la mayor comunidad judía de Europa, desde el estallido de la guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás.
La primera ministra, Élisabeth Borne, justificó este viernes en este sentido la celebración de Jánuca en el Elíseo, como una «señal» de «apoyo» a la comunidad judía frente al «aumento del antisemitismo».
Sin embargo, la oposición cuestionó este objetivo, máxime cuando el presidente rechazó participar en una marcha multitudinaria contra el antisemitismo el 12 de noviembre al defender su papel de defensor de la «unidad» del país.
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