Trump se muestra dispuesto a revisar su política arancelaria si ayudan a reducir el déficit comercial de EE.UU.
Trump se muestra dispuesto a revisar su política arancelaria si ayudan a reducir el déficit comercial de EE.UU.
El presidente estadounidense defiende su estrategia como necesaria para corregir desequilibrios económicos, mientras los mercados reaccionan con incertidumbre y los líderes internacionales buscan diálogo
Durante una declaración ofrecida a bordo del Air Force One, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que estaría dispuesto a reconsiderar su política arancelaria si ello contribuye a disminuir el persistente déficit comercial que mantiene su país con diversos socios internacionales.
«Estoy dispuesto a mantener conversaciones si el objetivo es corregir los desajustes comerciales que enfrentamos con naciones como China, la Unión Europea y otros países», señaló el mandatario. «Pero si no se trata de eso, ¿para qué sentarnos a hablar?», añadió.
Trump, que se encontraba en Florida durante el fin de semana practicando golf, reveló que sostuvo comunicaciones con líderes empresariales del sector tecnológico y con representantes de diferentes regiones del mundo, aunque no especificó los interlocutores. «He hablado con europeos, asiáticos, con personas de muchos lugares. Están muy interesados en alcanzar acuerdos», apuntó.
El presidente también negó que las recientes caídas en los mercados bursátiles hayan sido parte de una estrategia intencional por parte de su administración tras el anuncio de los nuevos aranceles. «No tengo una bola de cristal para prever lo que pasará con los mercados. No deseo que nada se desplome, pero a veces es necesario aplicar medidas fuertes para corregir problemas estructurales», comentó.
El pasado miércoles, Trump anunció un paquete de tarifas comerciales que incluye un arancel base del 10 % para la mayoría de los países
El pasado miércoles, Trump anunció un paquete de tarifas comerciales que incluye un arancel base del 10 % para la mayoría de los países, con porcentajes más elevados para ciertos socios como China o la propia Unión Europea. Esta decisión ha sido interpretada por muchos analistas como el inicio de una guerra comercial de escala global.
La reacción de los mercados financieros ha sido inmediata y negativa, con descensos que no se veían desde el estallido de la pandemia de COVID-19. Expertos advierten que la incertidumbre generada por esta política podría arrastrar a la economía global hacia una posible recesión si se intensifican las represalias comerciales.
En este contexto, varios países están evaluando respuestas proporcionales, mientras que algunos han propuesto eliminar sus propios aranceles hacia Estados Unidos como gesto de buena voluntad y apertura al diálogo.
En un gesto significativo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afectado por un arancel del 17 % sobre exportaciones de su país, se reunirá con Trump en la Casa Blanca este lunes. Será el primer jefe de gobierno extranjero recibido por el presidente desde la implementación de las nuevas medidas arancelarias, y se espera que la agenda incluya una revisión de su impacto bilateral.
La estrategia de Trump continúa generando debate dentro y fuera de EE.UU., entre quienes ven en ella una herramienta para proteger los intereses económicos del país y quienes la consideran un riesgo innecesario para la estabilidad global.