El nuevo representante comercial de China, Li Chenggang, en una imagen de archivo
China nombra un nuevo representante comercial en medio de la guerra arancelaria con Estados Unidos
Li Chenggang, quien además será viceministro de Comercio, fue embajador de China en la OMC
En un nuevo episodio de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, la potencia asiática ha designado a un nuevo representante para liderar las negociaciones.
El Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social chino anunció el nombramiento de Li Chenggang, de 58 años, quien también ocupará el cargo de viceministro de comercio. Con décadas a sus espaldas en las negociaciones internacionales, además de ser embajador de China en la Organización Mundial de Comercio (OMC), sucede a Wang Shouwen, que había tenido parte en las conversaciones durante la primera etapa de Trump en la Casa Blanca.
La guerra comercial, arrancada por las políticas arancelarias de Trump, se intensificó con el anuncio de gravámenes «recíprocos» a nivel global, para luego corregirse parcialmente.
Sin embargo, a excepción del resto del mundo, la presión sobre China se mantuvo e incluso aumentó con un arancel generalizado del 10 % como respuesta a sus represalias. Junto a ellas, Washington estableció un 145 % de aranceles totales a las importaciones del gigante asiático, que fueron respondidos por Pekín con unos recíprocos del 125 %.
A pesar de que EE. UU. eximió de gravámenes a productos tecnológicos chinos, se anunciaron futuros aranceles para semiconductores, un sector clave en materia económica y de seguridad, según el mandatario estadounidense.
China debe «dar el primer paso»
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, enfatizó que es China quien debe «dar el primer paso para llegar a un acuerdo arancelario», insistiendo en que «la pelota está en su tejado» y que la relación no difiere de la de otros países, más allá de la magnitud de la economía china. «China necesita llegar a un acuerdo con nosotros. Nosotros no tenemos que llegar a un acuerdo con ellos», afirmó.
En contraposición, China ha instado a la cancelación «por completo» de todos los gravámenes impuestos por Washington, advirtiendo que «nadie gana en una guerra comercial» y que «el proteccionismo no tiene salida».