Agentes de seguridad trasladando a una persona durante un tiroteo en la Universidad Estatal de Florida en Tallahassee
El tirador de la Universidad Estatal de Florida que ha matado a dos personas es el hijo de la ayudante del sherrif
El sospechoso del tiroteo tenía acceso a las armas porque su madre trabaja para la Oficina del Sheriff del Condado de Leon
Dos muertos y al menos seis heridos, uno en estado crítico, por un tiroteo en la Universidad Estatal de Florida (FSU), en Tallahasse, donde estudian cerca de 40.000 personas.
La policía universitaria respondió de inmediato, neutralizando y deteniendo al tirador, que ha sido identificado como Phoenix Ikner, de 20 años. Es hijo de la alguacil, Jéssica Ikner, según informaron las autoridades en una rueda de prensa.
El joven ha sido trasladado al hospital por heridas de bala, debido a que «no cumplió las órdenes» de los agentes, según el jefe de policía de Tallahassee, Lawrence Revell.
Asimismo, el sheriff del condado de Leon, Walt McNeil agregaba que el supuesto tirador tuvo acceso a las armas de la madre. Ikner conocía el manejo de las armas por ser miembro del Consejo Asesor Juvenil o del Consejo Ciudadano de la oficina del sheriff.
Un perfil de Instagram, ya eliminado, mostraba que Ikner era estudiante de tercer año de Ciencias Políticas en la FSU.
«Nos aseguraremos de hacer todo lo posible para procesar y de enviar el mensaje a la gente de que esto nunca se tolerará aquí en el condado de Leon, y me atrevo a decir, en todo el estado y en todo el país», proseguía el sheriff.
Acceso a las armas de su madre
Los agentes del FBI también han encontrado una escopeta en el centro de estudiantes y otra arma en el coche del detenido. «Desafortunadamente, el joven tuvo acceso a una de las armas de su madre, una de las cuales se encontró en el lugar de los hechos. Seguimos investigando cómo se usó y a qué otras armas pudo haber tenido acceso», añadieron las autoridades.
Más tarde, Revell expuso que una de las tres armas encontradas en la escena había sido usada anteriormente por Jéssica —quien prestó un servicio «excepcional por más de 18 años»— en su labor en el Departamento del Alguacil, y que había comprado al cambiar las autoridades su equipo de dotación.
El presidente de la FSU, Richard McCullough, lamentó el terrible suceso y trasladó su pésame a los seres queridos de los fallecidos.
También se pronunció el presidente estadounidense, Donald Trump, calificando como «vergüenza y horrible que este tipo de cosas pasen». «Miren, soy un gran defensor de la Segunda Enmienda; eso sucedió desde el principio. La protegí, y estas cosas son terribles, pero no es el arma la que dispara, sino la gente», añadía