El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Trump afirma que está «muy decepcionado» con Putin y da un plazo de dos semanas para que se alcance la paz
El mismo día que la agencia Reuters ha publicado, citando a tres fuentes rusas, las condiciones que pone Vladimir Putin encima de la mesa para alcanzar una tregua, y apenas unos minutos después de que el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, propusiera el próximo lunes 2 de junio como fecha para retomar las negociaciones directas con Ucrania en Estambul, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a cargar contra el mandatario ruso.
«Lo que puedo decir es que estoy muy decepcionado por lo que ocurrió hace un par de noches, cuando murieron personas en medio de lo que llamaríamos una negociación. Estoy muy decepcionado. Muy, muy decepcionado», ha asegurado Trump en declaraciones a la prensa, que recoge la agencia Efe. «En una o dos semanas vamos a saber si nos está siguiendo la corriente o no, y si no lo está, responderemos de forma un poco diferente», ha recalcado el mandatario norteamericano, aunque sin especificar cómo castigaría a Rusia.
Estas declaraciones de Trump van en la línea con las emitidas estos últimos días, conforme su frustración crecía por los continuos ataques rusos a ciudades ucranianas. El pasado lunes afirmó que Putin se había vuelto «completamente loco» y ayer mismo aseguró que estaba «jugando con fuego».
Desde Europa, la presión hacia Rusia también se va incrementando y, este mismo miércoles, el canciller alemán. Friedrich Merz, reunido con Volodimir Zelenski, ha aprobado un plan que permitirá a Kiev fabricar armas de largo alcance, cuyo uso no estará limitado al territorio ucraniano y podrán ser utilizadas por tanto contra suelo ruso. Ante esto, el Kremlin, por medio de su portavoz, Dmitri Peskov, ha acusado a Alemania de obstaculizar el proceso hacia la paz en Ucrania.
La atención, por tanto, gira ahora a esa propuesta de Rusia para reunirse el próximo lunes con Ucrania en Turquía. Hace 12 días, delegaciones de ambos países ya se sentaron a la mesa en la ciudad turca en una negociación que acabó siendo un fiasco, condenada desde el primer momento por la negativa de Putin a acudir a la cita y su declaración de intenciones enviando a la misma a una delegación de segunda fila.
Ahora, Rusia ha tomado la iniciativa para una segunda reunión, pero siempre bajo sus parámetros. Rechaza que se celebre en El Vaticano o Suiza, como se había especulado, y con peticiones como la suspensión de armamento occidental a Kiev, su renuncia a entrar en la OTAN y el cese de las sanciones económicas y la congelación de los activos rusos en el extranjero. Por ahora, el ministro ucraniano de Defensa, Rustem Umerov, ha afirmado que están dispuestos a participar en más conversaciones directas con Rusia, pero pidió que Moscú le entregue con antelación sus condiciones de paz. «No nos oponemos a más reuniones con los rusos y estamos esperando su memorando», declaró en X.
El propio Trump también ha apuntado este miércoles, respondiendo a la propuesta de Zelenski, que está dispuesto a sentarse con ambos líderes, Putin y Zelenski, como ya planteó en la primera ronda de negociaciones. «Lo haré si es necesario. Ojalá se hubiera hecho hace un par de meses, pero en este momento estamos trabajando con Putin y ya veremos dónde estamos. Creo que lo estamos haciendo bien, pero ya veremos. No me gusta lo que está pasando. No me gusta que se lancen cohetes contra ciudades. No lo vamos a permitir», recalcó.