El presidente de Guatemala Bernardo Arévalo y el presidente de Taiwán William Lai
China pide a Guatemala que rompa relaciones con Taiwán tras la visita del presidente Arévalo a Taipéi
El reconocimiento internacional de Taiwán se ha visto reducido en los últimos años debido a la presión diplomática del régimen comunista de Pekín
Pekín no cesa en su estrategia diplomática de arrebatar aliados a Taipéi y esta vez se ha enfocado en Guatemala, uno de los dos aliados que aún le queda a Taiwán en Centroamérica.
China pidió este viernes a Guatemala que se «dé cuenta de la tendencia general» y «tome pronto la decisión correcta», después de que el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, expresase el jueves su voluntad de llevar las relaciones con Taiwán a un «nuevo nivel».
Arévalo, de visita en la isla, expresó su voluntad de llevar las relaciones con Taiwán a un «nuevo nivel», mediante la profundización de la alianza económica y comercial entre ambos territorios, en el marco de su primera visita oficial a la isla.
De acuerdo con Efe, el portavoz de la Cancillería china Lin Jian declaró en una rueda de prensa que «183 países en el mundo han establecido relaciones diplomáticas con China, lo que demuestra que adherirse al principio de 'una sola China' responde a la voluntad popular y es la tendencia general».
El «principio de una sola China» es un pilar fundamental de la política exterior de los comunistas de Pekín, según el cual la República Popular China es el único representante legítimo de China en el ámbito internacional, y Taiwán constituye una «parte inalienable» de su territorio.
Sin embargo, Arévalo, quien fue recibido con honores militares, aseguró que este viaje sirve para conmemorar los más de noventa años de relaciones diplomáticas entre Guatemala y la República de China (nombre oficial de la isla), «pueblos hermanos que, a lo largo de la historia, han fortalecido su vocación democrática».
El presidente de Guatemala Bernardo Arévalo y el presidente de Taiwán William Lai
Por su parte, el presidente taiwanés, William Lai, aseguró que, en el futuro, Taiwán y Guatemala continuarán «promoviendo proyectos en concordancia con la tendencia internacional», sobre «fundamentos solidarios y de beneficio mutuo».
«La distancia geográfica que separa nuestras naciones en nada impide la unidad intensa de nuestros pueblos mediante valores e ideales comunes. Estoy sinceramente convencido de que, con el respaldo del presidente Arévalo, la cooperación y el intercambio bilateral se estrecharán y se diversificarán aún más», aseveró el presidente taiwanés.
Precisamente, Arévalo y Lai firmaron el jueves una «carta de intención» para impulsar la cooperación en materia de semiconductores. Además, ambos líderes presenciaron la suscripción de otra carta de intención centrada en las «inversiones bilaterales para promover las cadenas de suministro».
Este viaje, el primero de Arévalo a Taiwán desde que asumió el cargo en enero del año pasado, es particularmente importante para la isla, cuyo reconocimiento internacional se ha visto reducido en los últimos años debido a la creciente presión diplomática de China.
Actualmente, Taiwán tan solo conserva el apoyo diplomático de doce Estados: siete Hispanoamericanos y caribeños, tres oceánicos, un africano (Esuatini, la antigua Suazilandia) y un europeo (Ciudad del Vaticano).
En el caso centroamericano, solo Belice y Guatemala reconocen a Taiwán como un Estado independiente y sostienen relaciones diplomáticas tras el cambio de bando de Costa Rica en 2007, Panamá en 2017, El Salvador en 2018, Nicaragua en 2021 y, el último en hacerlo, Honduras en 2023. Todos rompieron relaciones con Taipéi producto de las presiones y ofrecimientos de beneficios económicos por parte de Pekín.
En contraste, las ofertas que pudiese hacer Taiwán a sus aliados presentes y futuros tienden a ser más modestas y pragmáticas, en gran parte porque es una democracia parlamentaria donde todo ese gasto debe ser aprobado por la legislatura, una limitación que un régimen de partido único como China no tiene.
Un dato destacable de la visita es que la exencargada de la Oficina Económica y Cultural de Taipéi en España y ahora embajadora de Taiwán en Guatemala, Vivia Chang, acompañó al presidente Arévalo en su visita de cuatro días a la isla. Cabe señalar que España dio por terminadas las relaciones con la isla en 1973.
Para Taipéi, es fundamental la relación con Guatemala, el único aliado hispanohablante que le queda en Centroamérica y el segundo de Hispanoamérica junto a Paraguay.