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Bolsonaro y Trump, en una imagen de 2019

Bolsonaro y Trump, en una imagen de 2019EFE

Bolsonaro reclama intervenir en los aranceles de EE.UU. y exige hablar con Trump para evitar sanciones a Brasil

El exmandatario brasileño se atribuye capacidad para frenar la medida comercial, pero denuncia estar limitado por decisiones judiciales; acusa a Lula de haber provocado la tensión bilateral

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó que podría evitar la entrada en vigor del arancel del 50 % que Estados Unidos planea aplicar a productos brasileños, siempre y cuando se le permita comunicarse directamente con el presidente Donald Trump. Así lo expresó en una entrevista concedida al medio Poder360, en la que insistió en que su cercanía con el líder estadounidense le permitiría encontrar una solución diplomática al conflicto comercial que amenaza con afectar gravemente la economía brasileña.

Sin embargo, Bolsonaro reconoció que actualmente no tiene margen de maniobra para ejercer esa influencia, ya que la Corte Suprema de Brasil le retiró el pasaporte debido a su implicación en las investigaciones por intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022. «Tengo el poder para resolver esta situación, pero me falta libertad para hablar con Trump», aseguró el exmandatario, quien gobernó entre 2019 y 2022 y mantiene una estrecha alianza ideológica con el expresidente republicano.

En sus declaraciones, Bolsonaro manifestó su rechazo al arancel anunciado por la Casa Blanca, aunque inicialmente había reaccionado con palabras de admiración hacia Trump. El expresidente estadounidense condicionó públicamente la imposición del arancel a lo que considera una persecución judicial contra su homólogo brasileño, en relación con la investigación que enfrenta por su presunta participación en una trama para impedir la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva.

«Trump no pide nada extraordinario, simplemente exige respeto por la democracia», argumentó Bolsonaro. En este sentido, trasladó la responsabilidad del deterioro de las relaciones con Washington al actual presidente Lula, a quien acusó de provocar tensiones diplomáticas con declaraciones críticas hacia Israel y por impulsar, en el marco de los BRICS, una posible moneda alternativa al dólar. Según el exmandatario, estas decisiones habrían irritado al Gobierno estadounidense y contribuido al endurecimiento de su política comercial hacia Brasil.

Lula y Trump

Lula y TrumpAFP

Bolsonaro también aludió a ejemplos recientes como el de Argentina, destacando que «todos los países que enfrentaron un arancel negociaron directamente con Trump y resolvieron el problema». Puso como ejemplo las conversaciones entre Javier Milei y la Casa Blanca, que según él demostraron la eficacia del diálogo bilateral. En cambio, criticó con dureza al Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, al que calificó como una «broma», por su pasividad ante una situación que, a su juicio, exige liderazgo y firmeza.

Por su parte, el Gobierno de Lula ha respondido al anuncio de Washington con disposición al diálogo, pero ha exigido respeto por el sistema judicial brasileño. Además, ha advertido que, si la medida entra en vigor el 1 de agosto, Brasil tomará represalias equivalentes, en un contexto de creciente incertidumbre comercial entre ambas potencias americanas.

La tensión subraya no solo el frágil equilibrio de las relaciones exteriores brasileñas, sino también cómo los conflictos internos y judiciales del país pueden repercutir directamente en su posicionamiento global. En este cruce de acusaciones y amenazas, el telón de fondo es una pugna política que trasciende fronteras y pone a prueba la estabilidad institucional tanto en Brasil como en sus relaciones con actores clave como Estados Unidos.

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