Los alumnos esperan antes de entrar en un colegio en El Salvador
El corte de pelo que Bukele quiere suprimir en los jóvenes de El Salvador
En la lista de reformas educativas de Nayib Bukele, junto a los lunes cívicos, el himno obligatorio y la bandera izada cada semana, ha aparecido un nuevo enemigo que suprimir: el famoso corte de pelo «Edgar». El presidente salvadoreño celebró en redes la decisión del Ministerio de Educación de ordenar un corte de pelo adecuado en las aulas (entre otras medidas) y aprovechó para poner este estilo de peinado en la diana.
El «Edgar», con su flequillo recto y compacto que cae sobre la frente y los lados cortos o desvanecidos, se convirtió, durante décadas pasadas, en una seña de identidad entre jóvenes de las comunidades latinas de Estados Unidos y, más tarde, de Centroamérica. En El Salvador, según el propio Gobierno, este peinado está ligado a pandilleros deportados desde ciudades como Los Ángeles o Houston, que llevaron consigo no solo jerga y tatuajes, sino también la estética de la cultura chicana. Desde entonces, el corte quedó estigmatizado como marca de pertenencia a las maras.
Ahora, el Ejecutivo lo ha puesto en la misma categoría que un uniforme sucio o la ausencia de saludo, es decir, una señal de indisciplina que no cabe en el nuevo modelo escolar. El memorándum enviado a directores es claro y afirma que el peinado no encaja en la idea de «orden y respeto» que se busca inculcar en las aulas.
ENCUESTA
Al retorno a las buenas formas en el vestir se le sumarán a partir del 1 de septiembre un cambio aún más intenso. La ministra de Educación, Karla Trigueros, ha impulsado los llamados «lunes cívicos», una rutina que incluye formación militarizada, entonación del himno, oración a la bandera y discursos de estudiantes sobre personajes ilustres de la historia nacional.
Este acto se desarrollará «durante la primera media hora de la jornada de clases» aunque, según el segundo memorándum de la ministra Trigueros, «cada centro educativo podrá» ampliar estas actividades «de acuerdo con su planificación y contexto».
Además, el Gobierno entregará 300 dólares a cada centro para financiar guantes, banderas y otros accesorios para estas ceremonias semanales.