Imagenes proyectadas en el Castillo de Windsor
Protestas, escándalo y arrestos: Trump llega a Reino Unido bajo la sombra de Epstein
Activistas proyectan carta íntima y fotos del mandatario con Jeffrey Epstein en el Castillo de Windsor. El pasado incómodo de Trump vuelve a incomodar en su visita oficial
A pocas horas de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fuera recibido con honores reales en el Castillo de Windsor, una proyección no autorizada encendió los reflectores, y la polémica, sobre su estrecha y negada relación con el criminal sexual Jeffrey Epstein.
La noche del martes, cuatro activistas fueron arrestados tras desplegar una serie de imágenes del mandatario estadounidense junto al depredador sexual en una de las torres del castillo, considerado símbolo de la monarquía británica. La acción, encabezada por el grupo Led by Donkeys, encendió las alertas de seguridad y volvió a poner sobre la mesa una pregunta que incomoda a más de uno: ¿qué tanto sabía Trump?
«Un secreto maravilloso»
Durante varios minutos, los muros del histórico castillo proyectaron fotos de Trump bailando con Epstein, recortes de prensa, informes policiales y hasta una carta de cumpleaños que el ahora presidente supuestamente escribió al financiero caído en desgracia hace más de 20 años. En el texto, Trump se refiere a Epstein como «amigo» y le desea que «cada día sea otro secreto maravilloso», todo dentro de un dibujo burdo de la silueta de una mujer desnuda.
La Casa Blanca ha negado la autenticidad del documento. Pero los demócratas de la Cámara de Representantes ya lo hicieron público esta semana, y la carta fue uno de los puntos centrales de la intervención visual.
Arrestos e incomodidad real
La policía del Valle del Támesis confirmó el arresto de cuatro personas bajo el cargo de «comunicaciones maliciosas». La proyección fue interrumpida con rapidez. «Nos tomamos muy en serio cualquier actividad no autorizada en los alrededores del castillo de Windsor», declaró la comandante Felicity Parker.
Mientras tanto, el equipo de Trump no ha emitido comentarios al respecto, y continúa adelante con la agenda oficial, que incluye una ceremonia formal este miércoles, encabezada por el rey Carlos III, la reina Camila y los príncipes de Gales.
Un fantasma que no se va
Aunque Trump ha intentado tomar distancia del caso Epstein, la relación entre ambos sigue generando ruido político en medio de su segundo mandato. Epstein murió en prisión en 2019 antes de enfrentar juicio por tráfico y abuso sexual de menores, y desde entonces las especulaciones sobre su red de contactos —que incluía políticos, empresarios y figuras de alto perfil— no han dejado de crecer.
La proyección también incluyó imágenes de las víctimas de Epstein, clips informativos sobre el caso y elementos visuales que, aunque breves, dejaron claro su objetivo: incomodar.
Protestas en las calles, alfombra roja en palacio
El martes por la tarde, decenas de manifestantes se congregaron en Windsor para protestar contra la visita del presidente estadounidense. Y se espera que este miércoles miles más salgan a las calles de Londres.
En paralelo, Trump aterrizó en el aeropuerto londinense de Stansted a las 21:07 hora local, donde fue recibido por la ministra de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, en medio de estrictas medidas de seguridad.
Y mientras el protocolo británico afina los detalles del banquete de Estado, afuera la realidad se impone: el pasado de Trump —y sus amistades— siguen pesando más que cualquier cena de gala.