Ucrania también ha atacado el aeródromo militar de Belbek
Ucrania lleva la guerra al mar Caspio y ataca una infraestructura clave que financia al Kremlin
Paralelamente, Ucrania informó de nuevos golpes en la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014
Unidades de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Ucrania han llevado a cabo una serie de ataques con drones contra objetivos militares y energéticos rusos, alcanzando por primera vez un buque de guerra y una plataforma de extracción de petróleo y gas en el mar Caspio, según informó Kiev este sábado.
De acuerdo con el comunicado del mando de las Fuerzas de Operaciones Especiales, uno de los blancos fue un moderno buque patrullero ruso de segundo rango del proyecto 22460 'Ojotnik', una clase diseñada para misiones de patrullaje, control de fronteras marítimas y protección de instalaciones estratégicas. La embarcación fue alcanzada por varios drones, aunque por el momento no se ha detallado el alcance exacto de los daños.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ucranianas precisó que el buque patrullaba el mar Caspio cerca de una plataforma de extracción de hidrocarburos, que también fue atacada. Se trata de una instalación del yacimiento de Filanovski, explotado por la empresa rusa Lukoil, cuyas reservas iniciales se estiman en 129 millones de toneladas de petróleo y unos 30.000 millones de metros cúbicos de gas.
Según Kiev, la plataforma desempeña un papel clave tanto en la exportación de energía, que nutre las arcas del Estado ruso, como en el abastecimiento de las Fuerzas Armadas. «La extracción de petróleo y gas financia la guerra», subraya el comunicado, que añade que aún se está evaluando la magnitud de los daños y la capacidad de la instalación para seguir operando.
Paralelamente, Ucrania informó de nuevos golpes en la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) aseguró que drones de largo alcance alcanzaron el aeródromo militar de Belbek por segunda vez en pocos días, destruyendo dos aviones Su-27, valorados en unos 70 millones de dólares, y dañando la torre de control.
Uno de los cazas se encontraba en la pista de rodaje con armamento completo y listo para una misión de combate, según el SBU. En ataques previos contra este mismo aeródromo, drones ucranianos ya habían destruido radares avanzados, sistemas de defensa aérea S-400 y Pantsir, así como un interceptor MiG-31, causando pérdidas por valor de cientos de millones de dólares.
Además, el Estado Mayor ucraniano informó de la destrucción de un sistema de radar RSP-6M2 en Crimea, empleado para regular el tráfico aéreo y facilitar maniobras de aterrizaje en condiciones de baja visibilidad, lo que supone un nuevo golpe a la capacidad operativa rusa en la región.
Desde Moscú, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que durante la pasada noche derribó 27 drones ucranianos que intentaban atacar objetivos en varias regiones del país, principalmente Bélgorod y Vorónezh, fronterizas con Ucrania. La víspera, Rusia había informado de la neutralización de 94 drones en una sola noche.