Andrea Virág, politóloga húngara: «Ha sido Rusia quien ha intentado intervenir en las elecciones húngaras»
A pocas horas de contar votos, los sondeos marcan una votación reñida. Hungría se juega este domingo cambiar de paradigma político, y esta vez tiene posibilidades reales de un cambio de gobierno
Andrea Virág, directora de Estrategia de Republikon Institute de Hungría
Andrea Virág es politóloga e investigadora. Actualmente, es la directora de Estrategia de Republikon Institute un centro de pensamiento independiente de análisis político con sede en Budapest.
Nos cuenta en exclusiva su análisis de las próximas elecciones del domingo.
–¿Qué ha cambiado en estas elecciones?
–La mayor diferencia a procesos electorales anteriores es que la oposición tiene una oportunidad real de ganar. La mayoría de los húngaros cree que 2026 será el cambio de gobierno en el país, ese pensamiento no estaba en las últimas de 2022 ni en las de 2018. Estamos viendo una lucha electoral muy reñida. Ambos partidos, tanto Fidesz como TISZA han puesto más interés en llegar a sus votantes. Incluso Fidesz reconoce que estas elecciones serán más reñidas.
–¿Perderá Viktor Orbán las elecciones?
–Es muy difícil aventurarse a dar una respuesta y acertar. Según los datos hay muchas posibilidades de que las pierda. La gran mayoría de las encuestas saca una ventaja significativa a TISZA, por supuesto, esto varía según el sondeo. Pero con los datos actuales aventuramos más una victoria de TISZA que de Viktor Orbán. El sistema electoral húngaro es un sistema mixto, lo que significa que parte de los escaños parlamentarios se decide mediante listas nacionales con un método relativamente proporcional, pero la mayoría de los escaños parlamentarios se decide en distritos electorales individuales. Y los datos de las encuestas muestras que distritos clave, llamados «distritos batalla» y podemos decir que hay alrededor de 30, serán los distritos que marquen estas elecciones, pero esto solo lo sabremos el día 12. La movilización de los votantes será clave ese día tanto para un partido como para el otro.
–¿Cómo han influido las filtraciones de llamadas y mensajes entre el ministro de asuntos exteriores húngaros y el portavoz del Kremlin?
–Este ha sido un punto muy importante en estas elecciones porque hace 30 años el partido Fidesz era claramente anti ruso y la sociedad húngara también tenía ese sentimiento anti ruso. Esto ha ido cambiando poco a poco, y desde 2010 el socio internacional más importante para Viktor Orbán ha sido Vladimir Putin. Cuando empezó el conflicto en Ucrania, Orbán se vio obligado a dar ciertas explicaciones de por qué no condenaba la agresión tan abiertamente como lo hacía otro país europeo, entonces surgió una narrativa pacifista de que Hungría no está a favor de Rusia en la guerra, pero tampoco a favor de Ucrania. Quiso posicionarse como neutral.
–¿Tan importante es Rusia para Víktor Orbán?
–Sí, lo es. Sobre todo, económicamente. Sin embargo, las grabaciones que se han filtrado hablan de algo más, van más allá de una simple colaboración-amistad económica. Esto ha obligado a Fidesz a cambiar de estrategia electoral a una más defensiva, algo que raramente había ocurrido antes. Es algo que Péter Magyar ha sabido aprovechar.
–¿Ha habido injerencias internacionales en esta campaña?
–Esto es muy difícil de saber con certeza. Ha sido un tema muy debatido en Hungría. El actual gobierno lleva mucho tiempo construyendo una narrativa e intenta hacer creer a los votantes que la Unión Europea y el eje Bruselas-Berlín- Kiev quiere intervenir en las elecciones, y que estas fuerzas están trabajando para que Viktor Orbán caiga y que un gobierno dirigido por ellos, es decir, por Péter Magyar tome el poder en Hungría.
Este ha sido un mensaje muy repetido durante toda la campaña electoral. Sin embargo, reconocidos periodistas independientes han investigado lo contrario, que Rusia quien está intentando intervenir en las elecciones, y ayuda al primer ministro a que se mantenga en el poder.
–¿Ha centrado Viktor Orbán su campaña en Ucrania?
–Sí, se podría resumir así. Básicamente la narrativa de campaña de Fidesz ha sido que el mundo es un lugar peligroso y una guerra cruel se está librando y se está librando en nuestro país vecino, y que hay guerras por todo el mundo; los precios del petróleo se disparan; hay inmigración; y toda una serie de peligros amenaza a nuestro país, por lo que Hungría debe de ser protegida de todos estos males. Y que es lo que él ha hecho en estos últimos 16 años. En resumen, sería: seguridad o Péter Magyar. O Viktor Orbán que lleva protegiendo Hungría estos 16 años o Péter Magyar. No es casualidad que el eslogan de campaña de Fidesz sea: «Fidesz es la elección segura». La narrativa es: votar a otro que no «sea yo» es peligroso.
–¿Qué tiene Péter Magyar para haber consolidado una posibilidad real de cambio?
–Es un cúmulo de aptitudes, pero, sobre todo, es su increíble diligencia y capacidad de resistencia que no han tenidos otros líderes opositores a Orbán. En poco más de dos años ha conseguido romper con la práctica que seguía la oposición anterior, y en muchos aspectos intentó atenderlos a los votantes urbanos y fuertemente opositores, que en su mayoría son liberales, más ecologistas, más de izquierdas que el promedio de la sociedad húngara.
Péter Magyar se dio cuenta de que las elecciones húngaras no se decidían en las grandes ciudades, sino en el segmento de votantes que viven en zonas más pequeñas, un poco más conservadoras y que necesitaban mensajes de campaña diferentes a los de las zonas más urbanas. Ha pasado por lugares por donde hacía años que no veían a un político nacional y esto ya ha sido un mensaje diferente de campaña. Péter Magyar, prácticamente, desde que comenzó en la política, ha estado recorriéndose el país, y ahora en la recta final ha celebrado reuniones en 4 o 5 lugares al día, mientras sigue visitando grandes ciudades. Su campaña no se ha centrado en temas abstractos, se ha centrado en escuchar a la gente.