Trump espera respuesta de Irán a su propuesta de paz mientras mantiene la amenaza de reactivar la escolta de buques en el Golfo
Trump espera respuesta de Irán a su propuesta de paz mientras mantiene la amenaza de reactivar la escolta de buques en el Golfo
Washington mantiene la presión diplomática y militar mientras Teherán estudia la propuesta estadounidense en un contexto de alta tensión en el estrecho de Ormuz
Rubio alertó ante el Papa sobre la «amenaza global» que representa Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que espera recibir «hoy mismo» una respuesta de Irán a la última propuesta presentada por Washington para intentar poner fin al conflicto abierto en la región, al tiempo que advirtió de que no descarta reactivar las operaciones de escolta de buques en el Golfo Pérsico si el proceso diplomático no avanza.
«Supuestamente tengo que recibir una carta (de Irán) esta noche. Ya veremos cómo va el asunto», declaró Trump a los medios a la salida de la Casa Blanca.
El mandatario republicano subrayó que, en caso de no alcanzarse un entendimiento con Teherán, su Administración podría retomar el dispositivo de protección de cargueros en el estrecho de Ormuz, una operación que bautizó como «Proyecto Libertad». «Podríamos retomar Proyecto Libertad si las cosas no salen», afirmó, añadiendo incluso que el operativo podría pasar a denominarse «Proyecto Libertad Plus».
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló desde Roma —donde se encuentra en viaje oficial— que Washington esperaba también a lo largo de la jornada una respuesta iraní sobre unas negociaciones que calificó de «serias» para alcanzar un acuerdo de paz.
Desde el lado iraní, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, confirmó que la propuesta estadounidense está siendo analizada. «La propuesta está siendo estudiada y, una vez que lleguemos a una conclusión definitiva, sin duda la anunciaremos», afirmó en declaraciones recogidas por la agencia Tasnim.
La Administración estadounidense mantiene su presión sobre Teherán para que limite o elimine su programa nuclear, especialmente en lo relativo al enriquecimiento de uranio, como condición para avanzar hacia una desescalada del conflicto, iniciado —según Washington— junto a Israel el pasado 28 de febrero. La guerra ha tenido un impacto directo en el estrecho de Ormuz, punto estratégico por el que transita una parte sustancial de los hidrocarburos del comercio mundial.
En este contexto, el estrecho ha sido escenario de un intercambio de ataques en la víspera, el episodio más grave desde el inicio de la tregua el pasado 8 de abril. Tanto Estados Unidos como Irán se acusaron mutuamente de la escalada, aunque posteriormente Trump insistió en que el alto el fuego continúa vigente.