Residentes afganos retiran escombros de un ataque aéreo pakistaní en la aldea de Barolo, en el distrito de Marawara
El régimen talibán advierte de una respuesta «contundente» tras el ataque paquistaní que dejó 28 muertos
Pakistán acusa a Afganistán de dar refugio a los talibanes paquistaníes, algo que los talibanes al otro lado de la frontera han negado en repetidas ocasiones
El régimen de los talibanes en Afganistán ha amenazado con dar una respuesta «contundente» por los recientes bombardeos paquistaníes en el este del país, que dejaron al menos 28 civiles muertos según la ONU, aunque matizó que su prioridad sigue siendo el diálogo.
«El Emirato Islámico de Afganistán, utilizando sus recursos y en el momento oportuno, dará una respuesta (...) No podemos especificar el tipo de respuesta porque tiene sus propias reservas militares, pero será una respuesta contundente», ha declarado el principal portavoz de Kabul, Zabihullah Mujahid, en una entrevista con el medio local TOLO News.
A pesar de la advertencia, Mujahid ha asegurado que la prioridad de los fundamentalistas sigue siendo el diálogo y evitar que la tensión escape al control de ambas partes.
Tras convocar ayer tanto Kabul como Islamabad a los encargados de negocios de sus respectivas embajadas en señal de protesta, el portavoz del régimen afgano planteó el cierre de la embajada de Pakistán en Kabul como una de las opciones sobre la mesa si continúan las agresiones, en lugar de un choque armado directo.
«Esta también será una de las opciones, pero se deberá tomar una decisión al respecto en el momento adecuado», incidió el portavoz, quien reconoció que la delegación sigue siendo necesaria para gestionar el tránsito y a los refugiados, por lo que el Gobierno afgano no puede actuar «bajo el impulso de una emoción particular».
La tensión escaló la noche del domingo, cuando aviones de combate paquistaníes bombardearon las provincias fronterizas afganas de Paktia y Kunar. La misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) confirmó un balance inicial de 28 muertos y 49 heridos civiles, aunque advirtió de que las cifras «podrían aumentar a medida que los hospitales continúen atendiendo a los heridos».
La cifra de la ONU y de Kabul contradice a Islamabad, que niega bajas civiles y asegura haber abatido a 29 insurgentes en una operación antiterrorista.
Según Islamabad, los bombardeos ocurrieron en represalia por el asesinato de tres miembros de sus fuerzas armadas, ocurrido el sábado en Karachi, a manos de presuntos terroristas vinculados a los talibanes paquistaníes.
Pakistán acusa a Afganistán de dar refugio al grupo terrorista, algo que los talibanes al otro lado de la frontera han negado en repetidas ocasiones.