Vladimir Putin, presidente de Rusia, en un evento en Kazajstán
La UE aprueba un paquete de sanciones que ataca «los cimientos económicos» de Rusia aunque cede ante Grecia
Las nuevas medidas incluyen sanciones a 32 nuevos bancos y bloquea la flota fantasma que utiliza Rusia para eludir los paquetes de sanciones anteriores
Casi de forma inmediata, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y del Consejo de la Unión Europea, Antonio Costa, se han esforzado en poner en valor el acuerdo alcanzado este jueves entre los Veintisiete para aplicar el vigésimo primer paquete de sanciones contra Rusia por su intento de invasión de Ucrania.
Las nuevas sanciones buscan debilitar la economía de guerra de Rusia. Von der Leyen ha llegado a afirmar que buscan «continuar debilitando los cimientos económicos del esfuerzo bélico de Rusia».
Para ello, se han añadido 32 bancos rusos más a la lista de los que se les prohíben las transacciones, se incluyen empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo. También se prorroga por un año más el tope al precio del petróleo.
Pero esa urgencia por celebrar el acuerdo quizá busque no dar tiempo a las cesiones que han tenido que hacer los países de la Unión Europea a las exigencias de Grecia, que buscaba sacar a una naviera griega de la prohibición de transportar gas natural licuado a países de fuera de la UE.
Los Veintisiete han permitido que esta naviera con 27 barcos de transporte de gas natural licuado (GNL) siga operando. Eso sí, solo para cumplir los contratos previos a la agresión rusa contra Ucrania.
Y es que el acuerdo alcanzado este jueves después de tres meses intensos de negociaciones también busca acabar con la llamada 'flota fantasma' de Rusia, que utiliza barcos de bandera diferente a la propia para continuar comerciando y, por lo tanto, ganando dinero.
Este acuerdo significa para el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, «otro paso decisivo para intensificar la presión sobre Rusia» al tiempo que pone en valor que el apoyo «a Ucrania y a una paz justa y duradera sigue siendo inquebrantable».
Porque este paquete de sanciones sustituye al vigésimo, que estaba a punto de caducar. Primero fueron las reticencias de Hungría bajo el mandato de Viktor Orban. Tras la derrota electoral de éste y la toma de posesión del nuevo primer ministro, Peter Magyar, más cercano a las posturas de la UE, llegó la presión de Grecia para salvar a la naviera.
Ahora, todo hace pensar que, una vez alcanzado el acuerdo entre los embajadores en la Unión Europea de los Veintisiete, los presidentes y jefes de Gobierno lo ratificarán en el próximo Consejo Europeo.