Cómo se fabrican las bolas y el bombo de la Lotería de Navidad y quién las custodia
Este proceso de grabado es uniforme y superficial, de modo que tampoco introduce diferencias perceptibles al tacto o al peso
La Lotería de Navidad es uno de los rituales más arraigados en la vida social española y, aunque cada 22 de diciembre la atención se centra en los niños de San Ildefonso y en los premios, existe un proceso meticuloso y poco conocido que garantiza la integridad del sorteo: la fabricación de las bolas y la custodia del bombo.
Las bolas se elaboran de forma completamente artesanal en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT). Cada una está hecha de madera de boj, un material escogido por su dureza, estabilidad y resistencia a los cambios de temperatura y humedad. Asimismo, se tornean una a una hasta lograr un diámetro exacto de 18,8 milímetros, sin variaciones que puedan alterar su comportamiento en el bombo.
Una vez pulidas, se graban mediante láser los números o los premios, según se trate del bombo de números o del de premios. Este proceso de grabado es uniforme y superficial, de modo que tampoco introduce diferencias perceptibles al tacto o al peso. Cada bola pesa aproximadamente tres gramos.
Más noticias de Lotería de Navidad
- ¿Tienen terminación premiada el segundo y tercer premio de la Lotería de Navidad?
- Listado completo de todos los premios de la Lotería de Navidad 2025: consulta tu décimo
- ¿Dónde ha tocado el Gordo de la Lotería de Navidad 2025?
- Así se ha devaluado el Gordo de la Lotería de Navidad: ya no tienes ni para un piso
- Comprobar Lotería de Navidad 2025: consulta si tu décimo ha sido premiado
Tras el torneado y el grabado, las bolas pasan por un exhaustivo control de calidad: se supervisan de manera individual, se comprueba su peso y se descartan las que presentan la mínima irregularidad.
Transparencia y fiabilidad
El bombo —fabricado en bronce y latón— también se produce en la FNMT y está diseñado para garantizar un giro fluido y continuo. Su estructura es robusta y permite que las bolas reboten sin adherirse ni quedarse atrapadas. Aunque su mecanismo es relativamente simple, debe cumplir estrictos criterios de seguridad y mantenimiento, revisándose cada año antes del sorteo.
Una vez finalizada la fabricación, tanto las bolas como el bombo quedan bajo la custodia de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE). El almacenamiento se realiza en dependencias de alta seguridad, con sistemas de vigilancia permanente y acceso restringido.
Días antes del sorteo, todos los elementos se trasladan al Teatro Real o al recinto correspondiente siguiendo un protocolo registrado, supervisado y auditado.
Este cuidadoso proceso —desde la madera de boj hasta la custodia final— garantiza que el Sorteo de Navidad mantenga su reputación de transparencia y fiabilidad, un aspecto esencial para la confianza de millones de jugadores.