Viajar a 90 kilómetros a la hora puede considerarse una imprudencia
Práctico
La DGT recomienda ir a 90 km/h para gastar menos combustible aunque podamos provocar un accidente
La DGT promete un ahorro de hasta un 30 % viajando a esta velocidad anormalmente reducida, que puede provocar un accidente en autopista o autovía
La DGT suele meterse en charcos con relativa facilidad, consejos y recomendaciones que aportan poco o nada a los conductores mientras que hay cosas realmente importante que están en el aire, como por ejemplo lograr una reducción real de los fallecidos en carretera por accidente de tráfico.
El mejor ejemplo de ello es esta publicación de la DGT en la que explica cuál es la velocidad a la que menos gasta un coche, en este caso y según su criterio a 90 kilómetros a la hora, una velocidad con la que podemos lograr un ahorro de consumo de un 30 % respecto a viajar a 120 km/h.
Ahorrar arriesgando
No dudamos de que el ahorro sea real, pues estaríamos en un margen de ahorro muy cercano a la realidad, lo que también puede ocurrir a la vista de esta publicación es que pueda tomarse por muchos conductores como una recomendación para que viajemos a 90 independientemente de que lo hagamos en carretera nacional o autopista.
Viajar a 90 km/h en autopista es una imprudencia siempre
Hay que tener en cuenta que en carretera se impone el concepto de velocidad adecuada, lo que significa que en función de la carretera y el límite de velocidad tan peligroso para la seguridad vial es ir por encima como ir anormalmente por debajo, ni más ni menos que lo que supondría circular a 90 en una autopista limitada a 120 km/h para lograr el prometido ahorro de un 30 % en el consumo de carburante.
No hay que hacer caso
El propio organismo rectifica en un comentario de la publicación, explicando que no se trata de una recomendación salvo que circulemos por una nacional, con o sin rectificación, una publicación difícil de justificar porque puede tomarse como una incitación a circular despacio.
La realidad de una publicación tan polémica como falta de sentido común en un momento en el que los datos no son nada buenos en materia de seguridad vial desde hace años.