Los precios de los carburantes se están convirtiendo en un problema en toda Europa
Combustibles
Francia ata en corto a las gasolineras para que no suban el carburante mientras España no hace nada
Otros países de la UE ya toman medidas para evitar la especulación de las gasolineras con el precio de los carburantes
Desde que hace ya más de una semana se iniciara la crisis de Irán el precio de los carburantes se ha disparado sin control, hasta el punto de subir entre 5 y 7 céntimos por día y dirigirse peligrosamente hacia los dos euros el litro.
Frente a la permisividad mostrada por el Gobierno de Pedro Sánchez, incapaz de controlar los abusos de petroleras y estaciones de servicio, hay otros países comunitarios que sí han tomado medidas de control para evitar precisamente lo que está ocurriendo aquí.
Topar los precios
En Francia el primer ministro Sébastien Lecornu anunció la puesta en marcha de un operativo de control a las estaciones de servicio que ha consistido en realizar más de medio millar de visitas a gasolineras para contrastar lo que está ocurriendo con los precios de la gasolina y el diésel.
Las gasolineras en Francia imponen control de precios
El primer ministro ha declarado que la guerra en Oriente Medio «no puede servir de excusa para que en los surtidores se pongan precios abusivos».
Precios abusivos
En este caso el Gobierno francés ha abierto un expediente a las gasolineras que se han aprovechado de la situación obligando a los conductores a pagar precios muy elevados por el carburante.
Otros países trabajan ya en medidas en el mismo sentido, por ejemplo Portugal ha abierto una línea de descuento sobre el IVA de los carburantes, mientras que Austria trabaja sobre un sistema para topar el precio del litro de la gasolina y del diésel mientras que Eslovenia y Hungría han implantado un mecanismo de precios máximos a las estaciones de servicio para intentar evitar que se dispare la inflación.
Por ahora se descartan las ayudas de 20 céntimos por litro
Hay que tener en cuenta que la situación en Europa es incluso peor que en España, pues el precio de los carburantes se ha disparado ya por encima de los 2,50 euros, pues allí el gasóleo no cuenta con bonificaciones fiscales tal y como ocurre en España.
En el mejor de los casos España ha anunciado que en el próximo Consejo de Ministros podría aprobar un paquete de ayudas a los sectores más afectados como son los transportistas, unas ayudas que en ningún caso serían universales.