Cupra decidió producir en China el Tavascan para abaratar costes de producción

Cupra decidió fabricar en China el Tavascan para abaratar costes de producción

Industria

La decisión de Bruselas que puede cambiar el futuro de Cupra… y Seat

Wayne Griffiths, ex CEO de Seat y Cupra, ya anunció que Bruselas estaba poniendo en riesgo la viabilidad de estas marcas del Grupo Volkswagen

Tras pasar de ser el departamento de preparaciones deportivas de Seat a convertirse en una marca independiente, Cupra lanzaba el Formentor en 2018, uno de los mayores éxitos comerciales del sector en la historia reciente.

El éxito de la firma fue tal que sorprendió a los propios directivos del grupo Volkswagen, que pronto pusieron sobre la mesa el desarrollo de un segundo modelo.

Un éxito sin precedentes

En plena ola de electrificación el nuevo vehículo debía ser 100 % eléctrico, lo que significaba que la mejor opción era producirlo en China y traerlo en barco a Europa, pues de lo contrario habría que importar sus baterías del país asiático, lo que encarecería el producto sobremanera.

El Tavascan está entre los coches más bonitos del mercado en la actualidad

El Tavascan está entre los coches más bonitos del mercado en la actualidad

Así nacía el Tavascan, un coche espectacular con un nivel de acabados premium y una estética muy moderna, un eléctrico que debía producirse a un ritmo de 70.000 unidades en la fábrica del grupo en Anhui, China. Nadie pensaba entonces que Europa y China entrarían en una guerra de aranceles que llevó a Bruselas a poner una tasa de entrada en Europa de hasta un 40 % a todos los coches eléctricos producidos en China, incluso a los firmados por un fabricante europeo.

Esto desposicionó por completo al Tavascan en el mercado, un coche ya de por sí caro que partía de los 40.000 euros, y que en caso de aplicarle los aranceles debía encarecerse unos 10.000 euros.

Vender a pérdidas

El resultado es que Seat y Cupra decidieron asumir los aranceles del coche y mantener el precio, una decisión que el CEO de la marca entonces Wayne Griffiths calificó como dramática, pues suponía perder entre 8.000 y 10.000 euros por cada coche que vendían en Europa.

Esto redujo sus ventas hasta las 30.000 unidades al año, con la planta a medio gas la marca se exponía a pagar una multa multimillonaria a Bruselas por emisiones de CO2, pues el Tavascan era el coche con el que Cupra confiaba en reducir las emisiones medias de las ventas de la marca.

Recordemos que Bruselas ideó hace años un sistema de multas a las marcas que vendieran muchos coches de combustible para favorecer la implantación del coche eléctrico.

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra

Wayne Griffiths, presidente de Seat y Cupra, anticipó los problemas del Tavascan hace un año

Wayne expuso la dramática situación a la prensa durante la presentación de resultados de Seat y Cupra de hace un año y desde entonces el grupo VW ha estado negociando con Bruselas una manera de eliminar los aranceles al Tavascan, que culminaron con la puesta en funcionamiento de una excepción de los aranceles a determinados fabricantes que aseguraran la importación de coches eléctricos chinos con precio mínimo pactado.

Así, el Tavascan puede acogerse ahora al undertaking, lo que significa que las unidades que lleguen a Europa lo harán con un precio mínimo de venta, para evitar la competencia desleal a los coches fabricados en Europa. Las cláusulas de este undertaking son tan exigentes que el Tavascan es casi el único modelo que por el momento puede acogerse a las mismas.

Con los nuevos aranceles, el modelo solo pagará el 10 % por importación, frente al 40 % anterior, la marca confía en recuperar los niveles de ventas previstos para este modelo cuando lo comercializó en 2024, lo que podría mejorar mucho los resultados financieros tanto de Cupra como se Seat.

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